CUATRO AÑOS DE LA INVASIÓN RUSA: EL TESTIMONIO DE UNA UCRANIANA EN PALENCIA

CUATRO AÑOS DE LA INVASIÓN RUSA: EL TESTIMONIO DE UNA UCRANIANA EN PALENCIA
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CUATRO AÑOS DE LA INVASIÓN RUSA: EL TESTIMONIO DE UNA UCRANIANA EN PALENCIA

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Se cumplen cuatro años del inicio de la invasión rusa a Ucrania, un conflicto que ha dejado una profunda huella en la historia reciente de Europa. En Palencia, Nataliya Lytvynenko, una ucraniana que reside en la ciudad desde hace 25 años, compartió su testimonio sobre cómo vivió aquel 24 de febrero de 2022 y la notable ola de solidaridad que se manifestó.

Un Recuerdo Imborrable

Para Nataliya, aquel día fue “terrible”. Ningún ucraniano podía creer lo que estaba sucediendo. La incredulidad pronto se transformó en conmoción, especialmente considerando la relación histórica entre ambos pueblos.

“No esperaba nada de lo que ha pasado con los rusos, porque eran como hermanos para nosotros”, expresó.

Ayuda Inmediata a los Refugiados

Cuando los primeros refugiados comenzaron a llegar a Palencia, Nataliya no dudó en actuar. A pesar de que la comunidad ucraniana en la ciudad era muy pequeña, se puso a disposición de la Policía Nacional y Cruz Roja. Su labor principal fue servir de puente para sus compatriotas, traduciendo documentos, gestionando citas médicas y buscando “ropa, comida y alojamiento” para las familias, especialmente madres con niños pequeños.

Solidaridad Palentina

La respuesta de la sociedad palentina fue inmediata. Nataliya recuerda el apoyo de Cáritas y Cruz Roja, quienes facilitaron un local para recoger ropa y enviarla a Ucrania.

También destaca la ayuda de policías, guardias civiles y ciudadanos que ofrecían ropa, donaciones y alimentos.

Historias de Resiliencia

Entre las numerosas historias que ha presenciado, Nataliya recuerda la de una familia que “perdió a sus padres en Donbás”. La madre y sus dos hijos llegaron con un “estrés tremendo”, pero gracias al apoyo psicológico, “ahora están bien”. Nataliya, quien ha ayudado a traducir los documentos de unas 50 personas, también acogió a su cuñada y sobrina, quienes actualmente estudian y trabajan en Palencia.

Anhelo de Regreso

Muchos de los que llegaron a Palencia sueñan con regresar a su hogar, un deseo que Nataliya comparte. “Yo tengo muchísimas ganas ya de volver a mi casa, por lo menos a ver a mis padres”, confesó.

Sin embargo, la falta de vuelos y las dificultades del viaje en autobús dificultan ese regreso a su tierra natal, con la que mantiene un fuerte vínculo.

Un Futuro Incierto, Pero con Esperanza

De cara al futuro del conflicto, Nataliya se muestra firme. Considera que Putin debe “bajar sus humos” y que se debe alcanzar un acuerdo, pero sin renunciar a la soberanía de Ucrania. “No podemos ceder las tierras que pertenecen a Ucrania, y la sangre que está derramada allí, no es para nada”, sentenció. Con esperanza, incluso ofreció una fecha para el final de la guerra: “pronto, pronto, para mayo, verano”.