
Nacional avala la flexibilización penitenciaria de Txeroki, ex jefe de ETA
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La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha manifestado su conformidad con la flexibilización del régimen penitenciario de Garikoitz Aspiazu, alias “Txeroki”, ex jefe de la organización terrorista ETA. Aspiazu, quien cumple condena en la prisión de Martutene, San Sebastián, disfruta desde hace semanas de un régimen de semilibertad que le permite salir del centro penitenciario de lunes a viernes, debiendo regresar a dormir.
Participación en talleres de justicia restaurativa
La Fiscalía, en sus alegaciones al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, resalta la participación de Txeroki en talleres de justicia restaurativa, en los que ha tenido contacto directo con víctimas del terrorismo.
Se certifica además “su compromiso serio de apoyar a las víctimas del terrorismo en sus procesos de sanación”.
Exigencia de perdón a las víctimas en Francia
No obstante, la Fiscalía también “exige la necesidad del perdón a las víctimas causadas en Francia, como consecuencia de la acumulación de las condenas francesas” que pesan sobre Aspiazu.
Aclaraciones sobre el trabajo en semilibertad
Adicionalmente, la Fiscalía solicita al juez información complementaria para aclarar “en qué medida el trabajo en semilibertad en este caso concreto tiene un contenido tratamental (y no solo productivo) y cómo ese contenido se integra en el Programa Individualizado de Tratamiento”.
Cumplimiento de condena y reeducación
El informe de la Fiscalía, que no es vinculante, recuerda que Txeroki cumplirá las condenas impuestas en octubre de 2027 y subraya que, según la Constitución, las penas de cárcel están “orientadas hacia la reeducación y reinserción social”.
En el caso de condenas por terrorismo, se exige que el condenado reconozca el daño causado, muestre “signos inequívocos de arrepentimiento”, se desvincule de la organización terrorista, repare material o simbólicamente a las víctimas y les pida perdón.
Detención y condenas de Txeroki
Garikoitz Aspiazu Rubina, nacido en Bilbao en 1973, fue considerado jefe de ETA hasta su detención en Francia en 2008. En España, fue condenado en 2011 a 377 años de prisión por la Audiencia Nacional, mientras que en Francia acumula penas que suman más de 30 años.
Se le atribuyen numerosos atentados, incluyendo el asesinato de dos guardias civiles españoles en Capbreton, Francia, en 2007.
Entre las condenas que acumula en España figura una de 77 años por el intento de asesinato de la exteniente de alcalde de Portugalete (Bizkaia) Esther Cabezudo, en febrero de 2002, o el de 18 años de prisión por intentar matar con un paquete bomba en enero de 2002 a la delegada de Antena 3 en el País Vasco María Luisa Guerrero.
Aunque se le relacionó con el asesinato del juez José María Lidón, en noviembre de 2001 en Getxo (Bizkaia), fue absuelto por falta de pruebas.
También se le vincula con el atentado de la T4 en Madrid en diciembre de 2006, en el que murieron dos personas, motivo por el que las fuerzas de seguridad lo consideraron uno de los responsables de la ruptura del proceso de conversaciones que mantuvo con ETA el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.













