
El "Último Brindis" de Julián Quirós: Una novela sobre corrupción y periodismo en Valencia
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Julián Quirós, director de ABC, presentó su primera novela, “El último brindis” (HarperCollins), en la Fundación Ortega-Marañón de Madrid. En el acto, Quirós estuvo acompañado por Juan Manuel de Prada, Pedro García Cuartango y Carlos Aganzo.
Una crónica novelada de la corrupción valenciana
Cuartango describió la novela como una crónica disfrazada de ficción de una etapa que comienza con el procesamiento de Francisco Camps por el caso de los trajes y concluye con la muerte de Rita Barberá en 2016.
La definió como “una novela negra sin derramamiento de sangre”.
Entre el público se encontraban destacadas personalidades del mundo de la cultura, el periodismo y la judicatura, como Santiago Muñoz Machado, director de la RAE; el embajador de Italia, Giuseppe Buccino Grimaldo; los magistrados Manuel Marchena y Enrique Arnaldo; y el CEO de Vocento, Manuel Mirat.
Mirada misericordiosa a los corruptos
Juan Manuel de Prada destacó la mirada “misericordiosa” de la novela hacia los personajes corruptos, comparándolos con las figuras de las fallas valencianas: “arden, pero en su combustión hay algo alegre”. Añadió que es difícil encontrar un personaje sombrío o maligno, quizás el peor sea el fiscal.
Aganzo, por su parte, resaltó el humor presente en la novela.
Periodismo sin heroísmos
Quirós explicó que se identifica con el narrador de la novela, no con el director.
Afirmó que lo que más se parece a Yelbes, el personaje de la novela, es su afición por citar a Montanelli y su rechazo a la visión heroica del periodismo. “Me repele esta visión heroica del periodismo, nunca me ha interesado”, aseguró.
“Este libro es un retrato humanizado de los periodistas”.
El autor también dedicó tiempo a recordar a las víctimas inocentes de la trama, “esa gente honrada, esa gente buena arrasada simplemente porque el tsunami pasó por allí”.
La impunidad del poder
Quirós reflexionó sobre la impunidad del poder político, que en un momento dado “dejó de valer, se convirtió en chatarra, y se transfirió esa inmunidad y esa impunidad a los medios de comunicación y a los fiscales”.













