
Paradojas de la experimentación animal: ética, salud y crisis ecológica
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El debate sobre la experimentación con animales, un tema complejo que involucra la relación entre humanos y otras especies, se remonta a la Grecia clásica. La práctica actual plantea nuevas dimensiones a una dinámica de explotación que se justifica en la racionalidad, aunque en realidad, el aspecto económico y los intereses creados dominan este campo.
Ineficacia de la experimentación animal
Además de las consideraciones éticas, la experimentación con animales es cuestionable en términos de resultados. Se estima que el 90% de los medicamentos que funcionan en animales no tienen el mismo efecto en humanos. El reciente anuncio de Mariano Barbacid sobre una cura contra el cáncer de páncreas, demostrada solo en ratones, ilustra esta discrepancia. Numerosos científicos han expresado su preocupación ante este tipo de afirmaciones.
La filósofa Marta Tafalla explora este debate en su libro *Paradojas de la experimentación con animales. Ética, salud y crisis ecológica*, donde argumenta que el avance de la ciencia es posible sin recurrir a la experimentación animal, y denuncia las contradicciones de una perspectiva supuestamente científica y racional que se basa en el antropocentrismo.
Antropocentrismo y la “lógica” del sacrificio
La justificación de la experimentación animal a menudo se basa en el argumento del sacrificio: provocar enfermedades y sufrimiento en animales para encontrar curas que beneficien a los humanos. Sin embargo, esta lógica es incoherente en muchos casos. El ejemplo del tabaco es paradigmático: se sacrifican animales para estudiar los efectos nocivos del tabaquismo, pero la sociedad no renuncia al tabaco para proteger la salud humana.
La filósofa destaca que la utilidad o el beneficio para los humanos no justifica moralmente el sacrificio de animales. Además, dentro de la comunidad científica existe un creciente debate sobre la eficacia de la experimentación animal para estudiar la salud humana.
El negocio detrás de la experimentación
A pesar de que muchos experimentos con animales no logran mejorar la salud humana, sí generan actividad económica. Las empresas que crían animales, fabrican jaulas, instrumental quirúrgico, o diseñan software para laboratorios se benefician de la experimentación, incluso si esta no produce resultados positivos.
El sufrimiento animal y la falta de ética
Tafalla argumenta que la creencia de que el desarrollo de ciertos medicamentos está inevitablemente ligado al sacrificio animal se debe a la inercia o a la falta de ética. Existen alternativas para la experimentación que no implican el sufrimiento de los animales, los cuales a menudo viven en condiciones terribles, encerrados en espacios diminutos y privados de sus comportamientos naturales.
Se les provoca enfermedades, adicciones, hambre, sed, y se les maltrata para estudiar sus reacciones. El complejo industrial de la experimentación oculta el sufrimiento de los animales.
Biodiversidad y crisis ecológica
La experimentación con animales salvajes plantea otra paradoja, ya que perjudica tanto a los animales como a los ecosistemas donde viven. Por ejemplo, la importación de macacos desde países como Vietnam para la experimentación en Europa afecta las funciones ecológicas de estos animales, que contribuyen a la salud de los ecosistemas y, por ende, a la salud humana.
La filósofa propone que es más efectivo cuidar la biosfera y adoptar un enfoque preventivo, cambiando nuestra relación con la naturaleza en lugar de buscar soluciones científicas a problemas que podrían resolverse con un cambio de estilo de vida.
El papel de la ciencia y la prevención
La ciencia es fundamental, y una de sus mayores contribuciones es la importancia de la prevención. Cambiar hábitos colectivos puede mejorar la salud general. Por ejemplo, reducir el consumo de comida basura, priorizando el interés general sobre el negocio.
La experimentación al servicio de la industria ganadera y militar
La experimentación animal no se limita a la búsqueda de curas para enfermedades humanas. Una parte importante está al servicio de la industria ganadera y piscícola, con el objetivo de aumentar la rentabilidad de la cría de animales para consumo. También existe experimentación toxicológica, donde se prueban sustancias en animales, y experimentación militar.
La ausencia de ética en la toma de decisiones científicas
La mayoría de los científicos que experimentan con animales carecen de una formación ética sólida. Las facultades de ciencias no suelen impartir formación ética, sino que inculcan una ideología antropocéntrica que normaliza la explotación animal. Esta falta de debate ético es más pronunciada en España que en otros países, especialmente los anglosajones.
Un debate histórico
El debate sobre la experimentación animal no es reciente, sino que se remonta a siglos atrás. En el siglo XIX, el debate era intenso, con muchos científicos, filósofos e intelectuales oponiéndose a la experimentación animal. Sin embargo, las guerras mundiales debilitaron este movimiento, que no pudo reconstituirse hasta los años 60.
Ineficacia actual de la experimentación animal
Además de las consideraciones éticas, la experimentación animal es ineficaz debido a las condiciones de estrés en las que viven los animales, lo que puede distorsionar los resultados. Los animales encerrados en laboratorios sufren estrés, lo que a menudo causa problemas de salud que interfieren con los estudios científicos.
El caso Vivotecnia
En abril de 2021, la ONG Cruelty Free International (CFI) reveló imágenes de crueldad animal en el laboratorio Vivotecnia, en Madrid. Aunque se iniciaron movilizaciones y un proceso judicial, ningún animal ha sido liberado y centros públicos de investigación han seguido contratando a Vivotecnia.
El caso Barbacid y la financiación de la investigación
El reciente anuncio de Barbacid sobre una “cura” contra el cáncer de páncreas tras probar el medicamento en ratones es un ejemplo de las distorsiones que pueden surgir debido a la presión por obtener financiación y prestigio. La experimentación animal es un negocio lucrativo, conectado con otras industrias poderosas como la farmacéutica, la ganadera, la piscícola y la militar.













