
Grazalema recupera la normalidad tras el regreso de los vecinos evacuados
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El municipio de Grazalema ha recuperado la normalidad tras casi tres semanas de incertidumbre. Más de ochenta vecinos, desalojados desde principios de febrero debido a un fuerte temporal, han recibido la autorización para regresar a sus hogares, según el visto bueno de la Junta de Andalucía.
La decisión se produce tras una exhaustiva evaluación técnica y la implementación de medidas de seguridad para garantizar la habitabilidad de las zonas afectadas. Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, elogió la “conducta ejemplar y la colaboración” de los vecinos durante la emergencia.
Sanz explicó que el regreso fue autorizado después de completar los trabajos de diagnóstico estructural y las acciones preventivas en las viviendas más dañadas. Los técnicos revisaron minuciosamente cada casa en el área de exclusión, tomando precauciones como la remoción de muros y cubiertas inestables, la limpieza de escombros y el refuerzo de áreas con riesgo de derrumbe.
Este proceso culminó con un informe favorable que permitió el regreso seguro de los últimos evacuados, completando la vuelta progresiva que comenzó a mediados de mes.
El 16 de febrero, más de 1.700 residentes ya habían regresado a sus hogares, seguidos por otros 96 y 40 en días posteriores. Durante el fin de semana del 22, las tareas técnicas permitieron el regreso de 35 personas adicionales, quedando pendientes los 80 que finalmente pudieron regresar este martes.
Si bien la situación general se considera controlada, aún existen restricciones puntuales. El tráfico rodado está limitado en la calle Las Parras, y el estacionamiento está prohibido en la Plaza de los Asomaderos. Además, el acceso y el estacionamiento en las calles Las Piedras y Corrales están temporalmente restringidos, permitiendo solo la circulación de los residentes.
Estas medidas buscan evitar sobrecargas estructurales o posibles incidentes en áreas donde aún se están realizando trabajos de reparación y control geotécnico.
Un comité técnico para garantizar la seguridad
La respuesta a la emergencia meteorológica ha sido coordinada por el Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones, que activó un comité técnico-científico multidisciplinario a petición de la Agencia de Emergencias de Andalucía. Este comité contó con la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Instituto Geológico y Minero de España, el Instituto Geográfico Nacional, el Instituto Andaluz de Geofísica, técnicos del Consejo Andaluz de Colegios de Arquitectos y efectivos del Grupo de Emergencias de Andalucía.
Los expertos desplegaron equipos en el terreno para realizar estudios de diagnóstico utilizando técnicas de georradar, tomografía sísmica y posicionamiento GNSS, una tecnología geodésica avanzada que detecta desplazamientos o deformaciones en estructuras y terrenos con precisión decimétrica. Este sistema, utilizado en grandes infraestructuras como presas o puentes, ha sido crucial para evaluar la estabilidad de las laderas y edificaciones de Grazalema, ubicada en una zona de orografía compleja y alta pluviosidad.
Además, se realizaron vuelos con drones y escaneos aéreos para identificar posibles movimientos de tierra o filtraciones de agua subterránea. La combinación de datos geológicos, sísmicos y topográficos permitió diseñar un plan de intervención adaptado a las particularidades del terreno, minimizando los riesgos antes de autorizar el regreso definitivo de los vecinos.
Comunicación directa con los afectados
La Agencia de Emergencias de Andalucía mantuvo un contacto continuo con las familias desalojadas a través de reuniones informativas, la última de ellas celebrada el viernes pasado, con la participación de técnicos y el consejero Antonio Sanz.
En estas sesiones se detalló el proceso de evaluación, las medidas aplicadas y las condiciones de seguridad necesarias para el regreso a los hogares.
Durante las casi tres semanas de desalojo, muchos vecinos fueron alojados en viviendas de familiares o en establecimientos de la zona, mientras que el Ayuntamiento coordinaba la asistencia logística y social. Con la finalización del regreso, Grazalema considera superado uno de los episodios de emergencia más prolongados de los últimos años, caracterizado por un modelo de respuesta técnica que ha sido elogiado por su rigor y coordinación institucional.













