
EL Parque de Atracciones Tibidabo Cumple 125 Años: Un Emblema Histórico de Barcelona
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El parque de atracciones del Tibidabo celebra su 125 aniversario, consolidándose como un símbolo histórico de Barcelona. Esta aventura comenzó en 1899, impulsada por Salvador Andreu i Grau, un farmacéutico emprendedor, quien soñaba con transformar la cima de la montaña más alta de Collserola en un gran centro de ocio. Para ello, fundó la Sociedad Anónima El Tibidabo, con el apoyo de destacadas personalidades locales.
El proyecto buscaba no solo el entretenimiento, sino también la urbanización de la zona, acercando la majestuosa montaña a los ciudadanos mediante transportes innovadores. El parque abrió sus puertas en 1901, creando un vínculo emocional con las familias que lo visitan año tras año.
Infraestructuras Pioneras y Atracciones Iniciales
El acceso a la cima fue un desafío técnico resuelto con la construcción del primer funicular de España y el emblemático Tranvía Azul. Estas obras de ingeniería se convirtieron en las primeras atracciones para el público, asombrado por la rapidez y comodidad del transporte. En los primeros años, la oferta de ocio incluía telescopios, prismáticos, básculas, autómatas y estaciones de palomas mensajeras.
La innovación atrajo a la élite catalana, convirtiendo el Tibidabo en el primer gran parque temático fundado en España, bajo una dirección visionaria.
Ampliación y Nuevas Atracciones Mecánicas
En la década de 1910, el parque se relanzó con la llegada de atracciones mecánicas mayores. En 1915 se inauguró el Ferrocarril Aéreo, que ofrecía sensaciones de vuelo. En 1921, se erigió la Talaia, una estructura metálica de 50 metros que permitía contemplar Barcelona desde más de 500 metros de altura.
Otro emblema histórico es el Avión, inaugurado en 1928, una réplica del avión que realizó el primer vuelo entre Barcelona y Madrid, recreando una experiencia aérea única. Estas incorporaciones consolidaron al parque como un referente internacional del entretenimiento y la ingeniería de vanguardia.
La Visita de Walt Disney y su Impacto
La magia del Tibidabo trascendió fronteras, atrayendo a Walt Disney en 1954, quien quedó impresionado por las vistas y el patrimonio. El creador estadounidense lo consideró uno de los lugares más mágicos del planeta y se inspiró en él para sus proyectos temáticos. Se dice que el diseño de sus parques en California se nutrió de esta experiencia barcelonesa, influyendo en el concepto de ocio que Disney exportó al mundo.
El Museo de Autómatas y la Oferta de Disney
Uno de los elementos que más fascinó a Disney fue el Museo de Autómatas, considerado uno de los mejores del mundo. En 1957, Disney intentó adquirir la colección, ofreciendo un cheque en blanco, pero la dirección del parque se negó, preservando este valioso patrimonio histórico. Los autómatas fusionan carpintería, costura y micromecánica de alta precisión, asombrando a los visitantes.
La Época Dorada y la Expansión del Parque
La década de 1950 es recordada como la época dorada del parque, con una expansión significativa de la superficie y el número de instalaciones. Aparecieron atracciones como el Teleférico, las Ollas Voladoras y el Tren Miniatura. También se crearon los coches eléctricos y la Casa de las Sorpresas. En 1959 nacieron los gigantes del parque, Doña Atalaya y Don Avión. El recinto se convirtió en el paraíso de los niños, materializando el sueño de tener una montaña rusa propia a principios de los sesenta.
Propiedad Municipal y Renovación
A pesar de su éxito, el parque enfrentó dificultades económicas a finales del siglo XX. En 1999, la sociedad gestora entró en crisis financiera. En el año 2000, el Ayuntamiento de Barcelona asumió la propiedad tras una subasta pública, iniciando una nueva etapa de renovación. Se instalaron ascensores panorámicos y la primera atracción de caída libre en Cataluña, además de una moderna montaña rusa. El objetivo era modernizar las instalaciones sin perder la esencia mágica del lugar.
Apuesta por la Sostenibilidad y el Futuro
En la década de 2020, el parque apuesta por la sostenibilidad tecnológica. Un hito es la inauguración del funicular futurista Cuca de Llum, que permite subir a la cima en cuatro minutos con vistas panorámicas. El parque ha incorporado realidad virtual en atracciones clásicas y renovado espacios históricos. Las mascotas Ti, Bi, Da y Bo representan los valores de solidaridad y educación. El compromiso con el medio ambiente se refleja en instalaciones como la pista de hielo sostenible. Actualmente, con 35 atracciones activas, el parque sigue emocionando a grandes y pequeños después de más de un siglo.













