
Nuevas Oportunidades a Través del Idioma: La Iniciativa de Cáritas en Albacete
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Cáritas Diocesana en Albacete está ofreciendo clases de español para inmigrantes, con el objetivo de facilitar su integración y acceso al mercado laboral. Bendehiba, originario de Argelia y residente en España desde hace cuatro años, es uno de los estudiantes más destacados. Su motivación es clara: dominar el idioma para regularizar su situación y encontrar un empleo que le permita mejorar su calidad de vida.
El Idioma como Puente hacia la Dignidad
Para Bendehiba, conseguir un trabajo es fundamental para recuperar la dignidad personal. Por ello, las clases de español son un pilar en los programas de inserción laboral de Cáritas.
Valentina Venco, responsable de empleo de la organización, subraya que un nivel intermedio de español es indispensable para acceder a ofertas de empleo y cursos de formación.
Una vez que los alumnos alcanzan el nivel requerido, se les abren nuevas oportunidades, como la obtención de certificados de profesionalidad, la realización de prácticas laborales y la recepción de orientación vocacional para enfocar su búsqueda de empleo de acuerdo con su formación y experiencia.
Más que Clases: Una Red de Apoyo
Además de aprender el idioma y buscar empleo, estas clases fomentan la creación de una red de apoyo entre los participantes. Valentina Benco destaca que se busca crear un espacio donde cada persona se sienta protagonista de su proceso de integración y pueda aportar valor al grupo.
El Valor del Voluntariado
La iniciativa se basa en el trabajo de un equipo de voluntarios comprometidos con la misión de crear espacios de diálogo intercultural e interreligioso a través del aprendizaje del español. “Sin un equipo de voluntarios tan motivado y que cree en esta misión, no sería posible”, afirma Benco.
Conchi Tomás, Pedro Domínguez y Paco Victoria son algunos de los profesores voluntarios que imparten las clases. Pedro explica que se repasa vocabulario y se practica la conversación para que los alumnos puedan desenvolverse con normalidad en su vida cotidiana en España.
Una Experiencia Enriquecedora para Todos
Para los voluntarios, la experiencia es sumamente gratificante.
“A mí me sirve de mucho. Es una satisfacción personal muy grande, el gusto de poder ayudar a quienes lo necesitan”, confiesa Pedro, un maestro jubilado que ve esta tarea como una labor humanitaria y una forma de seguir conectado con la enseñanza.
Paco Victoria, otro voluntario, coincide en que los alumnos progresan, aunque a veces el ritmo sea lento. Reflexiona sobre el impacto que esta labor ha tenido en su vida: “He encontrado un camino que no me esperaba a estas alturas de la vida. Es cómo descubrir el bosque”.













