
COMPARTIR CUENTA BANCARIA ENTRE PADRES E HIJOS: ¿PROBLEMAS FISCALES A LA VISTA?
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El alto coste de la vida es una realidad innegable. Los precios suben constantemente, especialmente en lo que respecta a la vivienda, donde el acceso a un alquiler o la compra de una casa se convierten en un desafío, sobre todo en las grandes ciudades.
Ante esta situación, es común que padres ayuden económicamente a sus hijos para cubrir gastos esenciales como el alquiler, la compra de un coche o una vivienda. Para ello, muchas familias optan por compartir cuentas bancarias, una práctica que, aunque bienintencionada, puede acarrear consecuencias fiscales inesperadas.
Compartir cuenta bancaria: ¿Donación o préstamo?
El abogado y economista David Jiménez ha advertido en redes sociales sobre los matices a tener en cuenta al compartir una cuenta bancaria entre padres e hijos. Si bien la mera titularidad conjunta no implica una donación, la situación se complica si el hijo dispone libremente del dinero para su propio beneficio.
En este caso, Hacienda podría interpretarlo como una donación sujeta a impuestos.
Además, es crucial considerar el impacto en el impuesto de sucesiones y herencias. Al expedir el banco el certificado de saldos, solo aparecerá el titular causante, pero la otra mitad del dinero también deberá ser declarada.
Soluciones para evitar problemas fiscales
Para evitar conflictos con Hacienda, Jiménez propone dos alternativas:
- Donación formal: Realizar una donación por escrito, especificando todos los detalles y pagando los impuestos correspondientes.
- Préstamo: Formalizar un contrato de préstamo entre padres e hijos, liquidando el impuesto correspondiente (que actualmente está exento) y estableciendo un plan de devolución.
Es fundamental tener en cuenta el impacto fiscal de las transferencias de dinero entre padres e hijos. Antes de realizar cualquier movimiento, es recomendable analizar si se trata de un préstamo o una donación. En el caso de un préstamo, se debe formalizar un contrato y liquidar el impuesto correspondiente, que actualmente está exento.
Si se trata de una donación, el hijo deberá pagar el impuesto de donaciones, cuya tributación varía según la comunidad autónoma.
En definitiva, la clave para evitar problemas fiscales al ayudar económicamente a los hijos reside en la transparencia y la planificación. Formalizar las operaciones como donaciones o préstamos, cumpliendo con las obligaciones fiscales correspondientes, es la mejor manera de protegerse de posibles sanciones por parte de Hacienda.












