
VIA CRUCIS DE LAS HERMANDADES EN JEREZ: LA SENTENCIA MARCA EL CAMINO
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La noche se impregnó de recogimiento y el Señor de la Sentencia, en su recorrido por el interior de la Santa Iglesia Catedral del Salvador, escenificó el camino de la Cruz, materializando el principal encuentro cuaresmal de las hermandades de Jerez de la Frontera. Un evento organizado por la Unión de Hermandades junto a la Hermandad de la Yedra, cumpliendo con los objetivos establecidos.
Traslado y Recepción en la Catedral
La actividad comenzó a media tarde en el entorno de La Plazuela, con el traslado de la venerada imagen hacia el primer templo diocesano, precedida por un cortejo numeroso, superando las 800 papeletas de sitio dispensadas por la hermandad de la Madrugada del Viernes Santo.
La procesión fue recibida con honores por representaciones de diversas cofradías en puntos emblemáticos como Las Angustias y San Francisco.
En la Catedral, el deán presidente y doctoral, Miguel Ángel Montero, junto al canónigo mayordomo y de Liturgia, Luis Piñero, recibieron a la comitiva en nombre del obispo de Asidonia-Jerez y del Cabildo Catedralicio. Ambos instaron a la piedad y dirigieron las oraciones tras cada una de las catorce estaciones, ilustradas por las cruces de guía de distintas hermandades.
La lectura de los pasajes evangélicos y las meditaciones se alternaron para guiar la reflexión de los fieles.
Regreso a la Yedra
El Señor de la Sentencia y Humildad regresó a su Capilla de la Yedra, ataviado con una túnica morada bordada en oro por el taller sevillano de Santa Bárbara. La imagen se colocó sobre la peana de María Auxiliadora del Oratorio Festivo, iluminada por los faroles del Prendimiento de Cádiz.
A su llegada al templo, fue recibida por una multitud y colocada en la plataforma del Transporte, manteniéndola a la altura de los fieles hasta alcanzar su parroquia de Madre de Dios.
Música Sacra para la Reflexión
Un elemento destacado fue la participación de la Capilla Musical San Pedro Nolasco, que ofreció un recital de música sacra de alto nivel bajo la dirección de José Carlos Gutiérrez, celebrando su 25 aniversario. Sus cantos y motetes contribuyeron a crear un ambiente de recogimiento y espiritualidad, elevando la experiencia del Vía Crucis.
En definitiva, un gran Vía Crucis de las Hermandades que cumplió con creces su objetivo de fomentar la piedad y la reflexión en este tiempo de Cuaresma.













