Una expedición española halla la posible ubicación de la legendaria "Ciudad Blanca" en Chad

Una expedición española halla la posible ubicación de la legendaria "Ciudad Blanca" en Chad
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Una expedición española halla la posible ubicación de la legendaria "Ciudad Blanca" en Chad

Una expedición de la Sociedad Geográfica Española ha regresado de Chad con importantes hallazgos sobre la mítica ciudad perdida de Zerzura, también conocida como la Ciudad Blanca. 

El explorador León Arsenal, miembro del equipo y que cuenta con el patrocinio particular de la empresa abulense ‘Mochileros y más’ del grupo Idea Publicidad, ha explicado que el objetivo era comprobar la hipótesis de Miguel Gutiérrez Gaditano, que situaba la ciudad en los lagos de Ounianga, en la Región de Ennedi al noreste de Chad, en pleno desierto del Sahara

Además de la investigación sobre ciudad perdida de Zerzura, la expedición ha localizado numerosos campos de túmulos y petroglifos con una antigüedad de hasta 7.000 años. 

León Arsenal describe la zona, en el norte desértico del país, como un lugar que “en tiempos fue, muy fértil y muy poblado y ahora es pleno desierto”. 

El explorador ha destacado el potencial de la región en pleno corazón africano, en la zona norte de Chad, donde se pueden encontrar “cientos o miles de túmulos prehistóricos que nadie todavía ni siquiera ha mapeado”.

El equipo ha querido dejar claro que su trabajo es el de una expedición, no el de una excavación arqueológica. “Lo nuestro es una expedición”, ha afirmado León Arsenal en COPE Ávila, y su protocolo es estricto: “una expedición no toca nada, porque si ya metes una pala sin permiso de las autoridades, eso es saqueo”.

El siguiente paso es preparar informes detallados para ponerlos a disposición de los arqueólogos.

Los resultados sobre la posible ubicación de la Ciudad Blanca han sido muy positivos: “No hay nada que desmonte esta hipótesis”, confirma el expedicionario. 

Ahora, el objetivo es entregar toda la información, incluyendo fotos y localizaciones, a la comunidad científica para que “los arqueólogos puedan ir a hacer los trabajos para los que ellos son especialistas” y continuar con la investigación.