
Empate sufrido del Alavés, pero dudas con Coudet
El Alavés ofreció una versión reconocible y combativa frente a un Girona de “otra galaxia”, según los tertulianos. En la primera parte, el equipo realizó un trabajo titánico: corrió sin descanso, anticipó y generó tres ocasiones clarísimas que pudieron dejarlo con ventaja al descanso. “El arranque del Alavés hizo que el Girona estuviese incómodo”, destacó Alberto Lasaga. El gol tempranero llegó por un error grave de Gazzaniga en un despeje.
En la segunda mitad, el Girona dominó con mayor claridad tras los cambios de Míchel, que introdujo a promesas como Echeverri y al estelar Ounahi.
El pase interior de este último para el gol visitante fue de altísima calidad. Pese al dominio catalán, el Alavés empató con un cabezazo de Boyé en los minutos finales, rescatando un punto que muchos consideran inmerecido para el Girona, pero celebrado por la garra albiazul. “Gracias a eso se sacó un punto que para mí no es merecido”, opinó Héctor Valdés, aunque añadió que “también hay veces que nos toque un poquito de fortuna”.
Lucas Boyé se consolida como pieza clave. Aporta lucha, garra, anticipación y ahora goles.
“Cada día se reivindica más como un buen fichaje”, afirmó Lasaga. Sus dos tantos recientes refuerzan su importancia en ataque junto a Tony Martínez, aunque el equipo depende excesivamente de estos dos delanteros en los días de acierto.
Las alineaciones y sustituciones del técnico generaron amplio debate. Sorprendió la defensa sin centrales puros, con laterales en posiciones defensivas, posiblemente pensando en el calendario. Los cambios, especialmente la salida recurrente de Pablo Ibáñez —uno de los mejores del equipo—, provocaron pitos en Mendizorrotza.
Coudet justificó algunos movimientos por cansancio o salida de balón, pero fue criticado por contradecirse y por comentarios en rueda de prensa. “¿Pablo Ibáñez […] en Osasuna jugaba tan bien como aquí?”.
Héctor Valdés lamentó esa “fijación” con quitar a Ibáñez y la falta de minutos a otros como Guridi, Benavídez o Mariano. “Hay veces que echo de menos una afición que demuestre su malestar”, señaló, destacando que la grada empieza a expresar desacuerdo. Alberto Lasaga fue más duro: “Está fallando un poco” y “se equivoca” al minusvalorar fichajes del director deportivo Sergio Fernández.
El Alavés ha sumado solo dos puntos en sus últimos tres choques ante rivales directos (empates con Sevilla y Girona, derrota pendiente de mención).
Ha perdido el average con equipos de arriba y ahora enfrenta a varios de abajo. “Si el Deportivo Alavés gana esos enfrentamientos, no solo ganaría el average, sino también estaría tranquilamente en el año que viene en primera división”, se comentó al inicio.
El calendario aprieta: el viernes llega el Levante, un duelo clave. “El principal problema es que si pierdes contra el Levante, no es solo que pierdas, es que le resucitas”, advirtió Valdés. Una victoria allí, aprovechando la superioridad en intensidad y trabajo colectivo, daría moral y puntos vitales antes de visitar al Valencia.
“El Alavés es muy superior al Levante, en intensidad, en trabajo de equipo, en todo”, aseguró Lasaga, aunque alertó de la dependencia de los delanteros en su mejor día.
El empate ante el Girona mostró la capacidad de sufrimiento del Alavés, pero también evidenció dudas internas: cansancio acumulado, rotaciones erráticas y un entrenador que podría irse del equipo. La afición, conocedora, empieza a mostrar impaciencia. El equipo necesita asentarse, definir un estilo y sacar el máximo a una plantilla que, según el secretario técnico, tiene potencial. El viernes ante el Levante se presenta como el partido que puede cambiar la tendencia o agravar la crisis.
La permanencia pasa por sumar de tres en tres en estos finales directos.












