
BIAR: Descubre la Fortaleza Medieval Estratégicamente Ubicada a Media Hora de Alicante
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Biar, un municipio en el interior de la provincia de Alicante, se alza a 650 metros sobre el nivel del mar. Históricamente, su ubicación le ha otorgado una posición estratégica en el tránsito entre el interior peninsular y el Mediterráneo. Durante siglos, su cerro sirvió para controlar las rutas entre Castilla y la costa, convirtiéndolo en un enclave defensivo clave y un punto de paso natural.
Con más de 3.500 habitantes, Biar se sitúa a unos 50 kilómetros de Alicante, aproximadamente a media hora en coche. La localidad combina la vida tranquila de un pueblo pequeño con una rica historia reflejada en su arquitectura y patrimonio, manteniendo una identidad ligada a su pasado, donde la historia y la geografía se entrelazan.
El casco antiguo de Biar conserva su trazado medieval, caracterizado por calles estrechas y empinadas. Aquí se concentran monumentos y construcciones de interés, desde la fortaleza que domina el paisaje hasta edificios religiosos y estructuras hidráulicas históricas. La disposición de las calles refleja las necesidades defensivas del pasado y la adaptación al terreno accidentado, permitiendo a los visitantes recorrer un entramado urbano que ha conservado su esencia a lo largo de los siglos.
El Imponente Castillo de Biar
El Castillo de Biar, situado en la cima de un cerro a 750 metros de altitud, es uno de los símbolos más representativos del municipio. Fue construido en el siglo XII por los musulmanes, utilizando piedra y técnicas de mampostería y tapial, especialmente en la torre del homenaje. Esta torre, de planta cuadrada y tres alturas, alcanza los 19 metros y conserva una bóveda almohade que evidencia la antigüedad y relevancia arquitectónica de la fortificación.
El conjunto defensivo se organiza en torno a un patio central, alrededor del cual se distribuían diversas dependencias para funciones militares y residencia de la guarnición. La planta del castillo se adapta a la irregularidad del terreno, con murallas concentradas principalmente al sur, mientras que al norte el acantilado natural servía como barrera defensiva. La arquitectura de la fortaleza respondía así a la topografía y a las necesidades de vigilancia de la época.
Tras la conquista de Biar por el rey Jaime I en febrero de 1245, el castillo adquirió un papel clave en la defensa de la frontera sur del reino frente a Castilla. Formó parte de la red de vigilancia del Alto Vinalopó, consolidando su importancia militar y estratégica. A lo largo del tiempo, ha sido restaurado varias veces, especialmente desde finales del siglo XX, lo que ha permitido su buena conservación.
Actualmente, el castillo está abierto al público y forma parte de la Ruta de los Castillos del Vinalopó. Los visitantes pueden recorrer sus diferentes niveles, incluyendo la torre del homenaje y los espacios interiores, disfrutando del paisaje circundante. Las recientes intervenciones han incluido medidas de preservación y mejoras en la accesibilidad, permitiendo apreciar la disposición de la fortaleza y comprender su función histórica sin comprometer su conservación.
Patrimonio y Puntos de Interés en Biar
Además de la fortaleza, Biar conserva un conjunto de elementos arquitectónicos y urbanos que reflejan su historia y adaptación al entorno. El casco histórico mantiene el trazado medieval, con calles estrechas y plazas que muestran la disposición de un pueblo que se desarrolló bajo la protección del castillo.
Entre las construcciones más destacadas se encuentra el acueducto medieval, levantado en 1490 y con una longitud aproximada de 70 metros. Este permitía canalizar aguas de riego y salvar la Rambla dels Molins, evitando inundaciones puntuales.
El municipio cuenta también con importantes edificios religiosos. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, ubicada en la Plaza de la Constitución, se levantó entre los siglos XV y XVI, combinando elementos góticos con influencias renacentistas y barrocas. Su portada renacentista, finalizada a mediados del siglo XVI, y la conservación de su uso religioso hacen de este edificio un punto central del patrimonio urbano.
En plena Sierra Fontanella se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Gracia, otra de las construcciones relevantes de Biar. Este santuario se integra con el paisaje natural y se considera uno de los enclaves más singulares de la comarca. Su localización en la sierra refuerza la relación entre patrimonio arquitectónico y entorno natural.
Otras rutas permiten recorrer la localidad, conectando diferentes puntos de interés, incluyendo restos de murallas, plazas históricas y miradores sobre el valle del Vinalopó. Estos recorridos integran el patrimonio urbano con la naturaleza circundante, ofreciendo una experiencia que combina aprendizaje histórico, exploración y observación del paisaje.
En conjunto, Biar combina su valor histórico, arquitectónico y geográfico de manera que cada elemento, desde la fortaleza hasta el acueducto o el santuario, se comprende en el contexto de su ubicación estratégica y la evolución del municipio. La preservación de estos elementos y la adecuación de espacios para la visita pública permiten que Biar siga siendo un destino de interés para quienes buscan recorrer la historia medieval y descubrir la relación entre construcción, territorio y paisaje.













