Zuberoa Bilbao, mujer trasplantada de hígado: "Los primeros día no podía ni levantar una taza de café con leche, pero ahora llevo una vida normal”

Zuberoa Bilbao, mujer trasplantada de hígado: "Los primeros día no podía ni levantar una taza de café con leche, pero ahora llevo una vida normal”
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Zuberoa Bilbao, mujer trasplantada de hígado: "Los primeros día no podía ni levantar una taza de café con leche, pero ahora llevo una vida normal”

Ainara Torremocha, en 2017, y Zuberoa Bilbao, en 2009, son dos de las casi 2.000 personas que en las últimas tres décadas han recibido un trasplante de hígado en el País Vasco. Esta mañana han querido compartir un testimonio de esperanza, incidiendo en que años después de la intervención llevan una vida “normal”.

En la víspera del Día Mundial del Trasplante, y cuando se cumplen 30 años del primer trasplante hepático realizado en Osakidetza, han destacado que tras el shock inicial de recibir la noticia de que necesitaban un trasplante, y una vez recibido el hígado, han podido recuperar su día a día anterior a la operación.

Incluso una de ellas se ha animado a ser madre.

Gracias a la labor de la Coordinación de Trasplantes de Euskadi, la implicación del personal sanitario y la solidaridad ciudadana, Euskadi se mantiene entre las comunidades de España con mayor tasa de donación. Nada más y nada menos que 64 donantes por millón de habitantes el pasado año.

El Hospital Universitario de Cruces, en Barakaldo, se consolida como uno de los centros de referencia en España para trasplantes hepáticos, situándose entre los tres que más intervenciones de este tipo realizan anualmente en todo el país.

De media, el hospital lleva a cabo más de 70 trasplantes hepáticos al año, con un máximo histórico de 87 intervenciones registrado en 2016.

En 2025, el centro realizó 76 trasplantes hepáticos, según los datos oficiales de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y Osakidetza, contribuyendo al liderazgo de Euskadi en este ámbito.

Este éxito se explica en gran medida por las altas tasas de donación de órganos en la Comunidad Autónoma Vasca y en España, en general, que superan claramente la media europea y a países como Francia, Alemania o Reino Unido.

Javier Bustamante, médico de la unidad de patología hepática del hospital, dice que éste “es un dato muy importante que hay que poner en perspectiva”.

“Mientras la media nacional en España ronda los 50 donantes por millón de habitantes, Euskadi alcanzó en 2025 una tasa de 64,3 donantes”, un 10% más que el año anterior. “En comparación, Francia registra alrededor de 25 donantes., Reino Unido 20, Alemania 10 y la media europea se sitúa en torno a 20”, enfatiza.

Estas cifras permiten tiempos de espera notablemente más cortos: en Euskadi, desde que una persona es incluida en lista de espera hasta la realización del trasplante hepático transcurren de media 40-50 días, frente a periodos que en otros países pueden extenderse hasta un año o más.

Actualmente, solo cinco personas esperan un hígado en la región.

Los resultados clínicos también son excelentes. En el Hospital de Cruces, la supervivencia post trasplante alcanza el 96% al año, el 91% a los tres años y el 87% a los cinco años, cifras que reflejan la calidad del programa.

Dos de las casi 2.000 personas que han recibido un hígado en los últimos 30 años en Euskadi, Ainara Torremocha y Zuberoa Bilbao, han compartido sus testimonios de recuperación y vuelta a la normalidad.

Ainara, que recibió su trasplante con 22 años, ha querido agradecer la labor de todos los profesionales.

Aunque reconoce que fue situación dura, recuerda que ver cómo los resultados iban saliendo bien le dio el “empuje necesario para salir adelante”.

De hecho incluso se ha animado a ser madre: “Me tiré a la aventura y dije, me apetece ser mamá, y sí que es cierto que el embarazo fue genial, no tuve ningún tipo de problema, y ya tengo un niño de cinco años maravilloso”.

Zuberoa, por su parte, es profesora de instituto y destaca con humor que, a pesar de los “cambios propios de la edad y las hormonas”, se siente “total y absolutamente funcional”.

Recuerda despertar intubada, con 35 años y una niña de 2 años, “y sin poder levantar ni siquiera una taza de café con leche”. No obstante, después de superar el rechazo inicial y diversas complicaciones, logró en poco más de un mes regresar a casa y retomar una vida plena “y absolutamente normal”.

El programa de trasplante hepático del Hospital Universitario de Cruces sigue demostrando que la combinación de alta donación, tiempos rápidos de espera y excelentes resultados permite devolver la esperanza y una vida normal a decenas de personas cada año en Euskadi.