
Catástrofe en la Ría de Muros-Noia: Mortandad Masiva de Marisco
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La ría de Muros-Noia enfrenta una crisis sin precedentes en su sector marisquero. Los recientes muestreos revelan una mortandad devastadora de marisco, confirmando los temores de los trabajadores del sector.
Cifras Alarmantes de Mortandad
Según Santiago Cruz, patrón mayor de la cofradía de San Bartolomé de Noia, la mortandad del berberecho alcanza un alarmante 89%, mientras que la almeja japónica sufre una pérdida del 66%. La situación es aún más crítica para la almeja babosa, con una mortandad que se dispara hasta el 96%, lo que prácticamente significa la desaparición de este recurso.
Cancelación de la Campaña de Marisqueo
Ante este panorama desolador, se ha tomado la difícil decisión de cancelar la primera campaña de marisqueo, prevista para el 2 de marzo. Cruz explica que la medida es inevitable debido a la escasez del producto, con ejemplares mayoritariamente de talla no comercial.
Esta crisis, que se repite por tercer año consecutivo, pone en riesgo también la crucial campaña de Navidad, que comienza en octubre. La esperanza reside en un desove favorable esta primavera para poder llevar a cabo la segunda campaña.
Ayudas Insuficientes
Mientras tanto, los mariscadores deberán depender de las prestaciones de la Xunta para subsistir. Se estima que cerca del 50% de los mariscadores a flote y el 70% de los que trabajan a pie podrán solicitar estas ayudas. Sin embargo, el patrón mayor señala que, si bien son útiles, no son suficientes, ya que “son 1000 e algo de euros e cando está aberta a acampaña facemos moito máis”.
Causas de la Catástrofe
El sector marisquero apunta a las continuas borrascas invernales como principal causa de la mortandad.
La drástica bajada de la salinidad del agua, provocada por las lluvias torrenciales, ha resultado letal para el marisco. “Levamos tres anos consecutivos con borrascas inmensas”, lamenta Cruz, quien afirma que ni los marineros más veteranos recuerdan un periodo tan prolongado de mal tiempo. Vincula directamente esta situación al cambio climático y la contaminación, exigiendo mayor concienciación por parte de políticos y multinacionales, ya que el sector primario es el que paga las consecuencias.
Gestión de la Presa del Tambre
Además de los factores climáticos, el patrón mayor critica la gestión de la presa del Tambre, señalando la falta de un protocolo para regular los desembalses. A su juicio, estos desembalses agravan el problema, ya que “Cando está a baixamar hai moito arrastre de bivalvo”, lo que provoca picos de agua dulce que aumentan la mortandad.
El sector reclama un protocolo estándar que permita mezclar el agua salada del Atlántico con el agua dulce de los ríos, evitando así fluctuaciones bruscas de salinidad. Se sienten ignorados, con las consecuencias económicas y psicológicas que esto conlleva para las 1.300 familias que dependen del marisqueo.
Ánimo Decaído en el Sector
El estado de ánimo en el sector es de abatimiento y preocupación. Cruz evoca años de campañas exitosas, pero la incertidumbre ante el futuro es palpable. A pesar de intentar mantener una actitud positiva de cara a la segunda campaña en octubre, el pesimismo se extiende entre los mariscadores.
Baja Salinidad Confirmada
Fuentes de la Consellería de Mar confirman que la salinidad en las rías gallegas ha alcanzado niveles insostenibles en ciertos momentos.
Las mediciones diarias revelan que cuando la salinidad baja de 10, la situación es preocupante, pero durante los últimos meses se han registrado días con niveles inferiores a 5.
De hecho, la estación del Observatorio Costero de la Xunta de Galicia, ubicada en la Plataforma de Cortegada (Vilagarcía, Pontevedra), detectó más de cinco días y medio consecutivos (del 3 al 7 de febrero) con salinidad por debajo de 10. Dentro de este período, se produjeron dos episodios en los que la salinidad se mantuvo continuamente por debajo de 5 durante más de tres días y medio, entre el 5 y el 7 de febrero.
Consecuencias a Largo Plazo
Si bien se requiere un análisis exhaustivo para determinar los efectos a largo plazo, algunas consecuencias ya son evidentes. “Hai moitos que cambian de oficio, outros van a outras partes”, lamenta el patrón mayor. El número de mariscadores, especialmente a pie, disminuye, mientras que la rentabilidad de la actividad se desploma.
Ante esta situación, Cruz exige mayor implicación de la Xunta de Galicia y del Gobierno central para frenar los vertidos y apoyar a un sector primario que se siente abandonado.













