
La difícil realidad de los autónomos en España: entre la precariedad y la burocracia
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España cuenta con un número récord de autónomos, superando los 3,4 millones, pero su situación laboral es cada vez más precaria. Muchos de ellos no alcanzan los 700 euros netos al mes, lo que revela una profunda problemática en el sector.
El aumento del SMI y sus consecuencias
Según Pablo Lázaro, autónomo al frente de una peluquería en Madrid, el principal obstáculo es el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que ha crecido un 70% desde 2018. Lázaro, que tras la pandemia tuvo que compartir local y despedir a tres empleados para reducir gastos, afirma que no pueden trasladar este aumento de costes a sus clientes, ya que esto podría llevar al cierre de su negocio.
José María Camarero, experto en economía, señala que un salario de 1.221 euros brutos para el trabajador implica un coste de casi 2.000 euros para el autónomo, incluyendo las cotizaciones sociales. Además, informes de la AIReF y el Banco de España indican que la subida del SMI ha provocado la pérdida de entre 150.000 y 200.000 puestos de trabajo en los últimos años.
Desprotección y trabas burocráticas
Los autónomos denuncian la falta de protección social, ya que no tienen derecho a paro ni a baja laboral, lo que les obliga a seguir trabajando incluso en situaciones de enfermedad o accidente.
Maite Cela, quien tuvo que cerrar su peluquería para que su marido solicitara la jubilación anticipada, relata el “laberinto” administrativo al que se enfrentaron. A pesar de haber recibido confirmación de la viabilidad de la solicitud, esta fue denegada repetidamente por no alcanzar la base de cotización mínima, dejándolos sin ingresos durante un año.
Maite cuenta que ni siquiera pudieron permitirse una baja tras un accidente de coche, obligando a su marido a trabajar con tres costillas rotas. Ella misma, con 66 años y 30 cotizados, tuvo que trabajar tres meses como empleada del hogar para poder acceder a una ayuda.
La jubilación, una incertidumbre
Camarero advierte de la dificultad de planificar la jubilación para los autónomos, cuyo sistema de cotización se basa en ingresos anuales inciertos. Recomienda que, a partir de los 50 años, se preocupen por calcular la pensión que les podría quedar.
Reivindicaciones del sector
Pablo Lázaro plantea la necesidad de reducir el IVA del 21% al 10% para el sector de la peluquería, lo que permitiría a muchos negocios “coger un poquito de oxígeno”.
Con 61 años, Lázaro mira al futuro con inquietud, temiendo tener que seguir trabajando hasta los 70.
Propuestas para mejorar la situación
José María Camarero resume los cambios necesarios para que ser autónomo compense en España: facilitar el inicio de la actividad, ser conscientes del impacto de medidas como el SMI en los pequeños negocios y reducir la burocracia, que consume tiempo y dinero a los emprendedores.












