
¿Es más seguro pagar con el móvil que con la tarjeta? Un experto en ciberseguridad lo explica
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El pago sin contacto se ha convertido en una práctica habitual en España. Ya sea en supermercados, restaurantes o en el transporte público, el gesto de acercar la tarjeta o el móvil al datáfono es casi automático. Se estima que para 2026, más de 30 millones de españoles utilizarán el teléfono para realizar pagos en establecimientos físicos.
La seguridad en los pagos: ¿tarjeta o móvil?
Ante esta creciente adopción de los pagos sin contacto, surge una pregunta clave: ¿es igual de seguro pagar con la tarjeta bancaria que con el smartphone? Según los expertos en ciberseguridad, la respuesta es no.
Para comprender las diferencias en seguridad, es fundamental entender la tecnología subyacente.
Tanto la tarjeta como el móvil utilizan la comunicación por radiofrecuencia (NFC o contactless) para transmitir información al terminal de pago. En ambos casos, el datáfono recibe una identificación que autoriza la transacción.
La vulnerabilidad de la tarjeta física
La principal diferencia radica en la forma en que se gestiona esta identificación. Juan Carlos Galindo, experto en ciberseguridad, explica que al pagar con tarjeta física, la ID que recibe el datáfono es siempre la misma, lo que la convierte en un objetivo vulnerable para los ciberdelincuentes. Además, la tarjeta física lleva impresos datos sensibles como el número completo, la fecha de caducidad y, en muchos casos, el CVV, que pueden ser capturados sin que el usuario lo perciba.
La seguridad del móvil: tokenización y biometría
El teléfono, por su parte, funciona de manera diferente.
En cada transacción genera un identificador único y temporal, un proceso conocido como tokenización. Este identificador no puede ser reutilizado una vez que la operación ha finalizado. Por lo tanto, si un ciberdelincuente interceptara esta comunicación, el dato capturado sería inútil.
Además, la mayoría de los dispositivos móviles exigen una autenticación biométrica (huella dactilar o reconocimiento facial) antes de completar el pago, una capa de seguridad adicional que la tarjeta física no requiere en importes bajos.
Recomendaciones para una mayor seguridad
Aunque el móvil parece ser más seguro, los expertos advierten que ningún método es completamente invulnerable. La tarjeta sigue siendo universal, no depende de la batería ni de la cobertura y funciona en cualquier circunstancia.
Sin embargo, el teléfono requiere una configuración previa adecuada y mantener el sistema operativo actualizado para garantizar su seguridad.
La recomendación práctica es doble: activar siempre el doble factor de autenticación en las aplicaciones de pago y priorizar el móvil frente a la tarjeta física en el día a día. “No se trata solo de comodidad, sino de protección”, resume el experto.
El auge de los pagos digitales en España
El debate sobre la seguridad en los métodos de pago se produce en un contexto de rápidos cambios en los hábitos de consumo en España. Según un estudio, el 50% de los españoles ya pagó con el móvil en 2023, frente al 29,7% en 2022. España se sitúa a la cabeza de Europa en preferencia por los medios de pago digitales, con un 79% de consumidores que optan por alternativas al efectivo.
El efectivo, que representaba el 49% de las preferencias de pago en 2018, ha caído hasta el 21% en 2024.
Esta tendencia sugiere que la educación en ciberseguridad financiera es una necesidad cada vez más urgente para los consumidores.












