
Transparencia a la Inglesa: Lecciones para España
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Cada año, a finales de diciembre, el Reino Unido publica información desclasificada de dos décadas atrás. Esta práctica sistemática y accesible, basada en una ley de 1958, incluye resúmenes de reuniones del Gobierno, telegramas diplomáticos y notas de gastos, antes considerados confidenciales.
La publicación de estos documentos, actualizada con la tecnología, permite a los ciudadanos conocer detalles de eventos pasados. Por ejemplo, se han revelado presiones de Tony Blair para evitar que soldados británicos fueran juzgados en tribunales civiles por la muerte de un iraquí, sus buenas relaciones con Vladímir Putin en 2004 y su apoyo a José Manuel Durão Barroso en la Comisión Europea.
Limitaciones y Opacidad en el Sistema Británico
A pesar de su reputación de transparencia, el sistema británico no es perfecto. Recientemente, se retiró información sobre los gastos de viaje del príncipe Andrés, quien estaba siendo investigado. Los periodistas que habían tenido acceso a esta información antes de la publicación, pudieron constatar la restricción. La monarquía sigue siendo una institución opaca, limitando la difusión de documentos que le conciernen.
No obstante, los Archivos Nacionales realizan un esfuerzo constante por la transparencia, ordenando y explicando sus colecciones, organizando exposiciones y destacando documentos relevantes. Algunos documentos se pueden descargar digitalmente, mientras que otros deben solicitarse.
El Contraste con España: Caos y Falta de Reglas
En contraste, España carece de una ley de secretos oficiales actualizada y depende del criterio de cada gobierno y ministerio. Esto resulta en publicaciones desordenadas y de difícil acceso. La ley de transparencia es compleja, y ni este gobierno ni los anteriores han mejorado el acceso a la información.
La publicación de los papeles del 23-F es un ejemplo de un ejercicio loable que, sin embargo, se queda a medias. Falta un esfuerzo para ordenar y explicar la documentación, lo que refleja un problema sistémico en España: la falta de reglas claras que garanticen la transparencia independientemente de quién esté en el poder.













