
Suecia Ofrece Incentivos Económicos a Refugiados para su Retorno Voluntario
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Suecia, que en 2015 acogió a 163.000 solicitantes de asilo, mayoritariamente sirios, ha dado un giro en su política migratoria. El actual gobierno conservador, en el poder desde 2022 con el apoyo de la ultraderecha, ha implementado medidas para desincentivar la permanencia de refugiados en el país.
Un “cambio de paradigma”, como lo define el gobierno, justificado por el supuesto fracaso de las políticas de integración aplicadas durante décadas.
Para fomentar el retorno de refugiados, el gobierno ofrece una subvención de hasta 35.000 euros a cambio de que renuncien a su permiso de residencia y regresen a su país de origen o a otro donde tengan derecho a establecerse. Anteriormente, la ayuda era de 900 euros.
El gobierno argumenta que esta medida busca dar una nueva oportunidad a quienes se sienten excluidos, aunque hayan residido en Suecia durante un tiempo. Según el ministro de Inmigración, Johan Forssell, esta iniciativa no está dirigida a personas integradas en la sociedad, sino a aquellos que desean regresar a sus hogares.
Reacciones a la Medida
A pesar del aumento significativo de la ayuda, expertos y organizaciones como la Cruz Roja Sueca dudan de su efectividad. La Cruz Roja rechaza la medida, argumentando que no es adecuada para combatir la exclusión.
La medida tuvo un impacto inmediato en enero, con 272 solicitudes, en comparación con las 109 recibidas durante todo el año anterior. La mayoría de los solicitantes son personas originarias de Siria que huyeron hace una década, incluyendo menores de edad.
Sin embargo, el grupo de expertos que asesora al gobierno desaconsejó la medida, argumentando que sería ineficaz y dificultaría la integración de otros inmigrantes. Hasta el momento, las autoridades han rechazado la ayuda a 82 personas y solo han aprobado una solicitud.
Henrik Emilsson, experto en migración de la Universidad de Malmö, considera que esto demuestra la ineficacia de la medida, ya que “las personas a las que el Gobierno sueco quiere animar a regresar a su país no solicitan la ayuda, pero, en cambio, lo hacen otras que no cumplen con los requisitos”.
Según la agencia migratoria sueca, el dinero no es el factor decisivo para fomentar las repatriaciones, sino que existen razones emocionales como la seguridad, la pertenencia o la reunificación familiar. Leila Pacula Nielsen, experta de la agencia, afirma que “la gente necesita sentir que hay algo a lo que volver y que recibe apoyo en su país de origen”.
La Cruz Roja Sueca argumenta que el retorno debe ser una decisión libre e informada y que los incentivos económicos no deben generar coerción. Además, destaca el riesgo de estas propuestas en un contexto de “polarización creciente, en la que el racismo y la xenofobia se han normalizado cada vez más en el debate público”.
Resistencia Municipal
Algunos municipios, incluyendo Estocolmo, Gotemburgo y Malmö, se niegan a colaborar con la medida.
Hace un año, el gobierno sueco celebró que, por primera vez en medio siglo, el país había tenido más emigrantes que inmigrantes, señalando que sus políticas estaban dando resultados. Sin embargo, Henrik Emilsson advierte que “es consecuencia de unas políticas que en algunos casos son simbólicas, pero, en otros, tienen un impacto muy grave en la vida de las personas”.
Organizaciones como Amnistía Internacional en Suecia y Civil Rights Defenders han expresado su preocupación por el endurecimiento de las leyes migratorias, considerando que pueden vulnerar los derechos humanos y propiciar la estigmatización de las personas migrantes.
En este contexto, los medios suecos se hacen eco de casos de adolescentes de familias de refugiados que, al cumplir los 18 años, reciben la orden de abandonar el país, a pesar de haber sido escolarizados en Suecia, hablar el idioma y llevar años viviendo allí.
Emilsson concluye que la inmigración volverá a ser un tema central en las elecciones y que los socialdemócratas, dirán a sus votantes que pueden “ser tan o más duros con los inmigrantes que los partidos de centroderecha o los populistas”.













