
URGENTE: Experto advierte sobre la crisis de vivienda en Valencia y la falta de acción política
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Fernando Cos-Gayón, catedrático y director de la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la UPV, ha expresado su preocupación por la grave situación del mercado de la vivienda en Valencia. En declaraciones recientes, el experto lamentó que las advertencias realizadas desde hace años no hayan sido atendidas por los responsables políticos.
Una tormenta perfecta anunciada
Cos-Gayón explicó que la actual crisis era previsible, resultado de una combinación de factores. Señaló que el sector de la construcción no se ha recuperado desde la crisis de 2008, a lo que se suman la alta inflación y la guerra en Ucrania. Sin embargo, destacó un factor clave: la inmigración.
El impacto de la inmigración
El rápido crecimiento de la población, con personas que se desplazan a vivir donde desean y no donde hay disponibilidad, está generando una “tensión insoportable” en el mercado inmobiliario, según Cos-Gayón.
Mentalidad anclada en el pasado
El experto criticó que la mentalidad de muchos ciudadanos y gobernantes siga aferrada a la crisis de 2008, asociando la promoción de viviendas con especulación y prácticas negativas del pasado.
Esta percepción, a su juicio, genera normativas que aumentan la inseguridad y provocan una “retracción” en la construcción.
Cos-Gayón también cuestionó la crítica constante a las empresas por “querer ganar dinero”, argumentando que la rentabilidad es fundamental para su supervivencia. Además, señaló la elevada carga fiscal sobre la vivienda, que representa un 31-32% de su coste total. Se preguntó por qué no se aborda esta cuestión, que considera muy relevante.
Vivienda protegida: un modelo estancado
La vivienda protegida (VPO) tampoco logra despegar, debido al aumento de los costes de construcción, que dificultan la posibilidad de venderla al precio del módulo protegido. Esta escasez de oferta asequible ha provocado una normalización de precios elevados, como el de una vivienda de dos dormitorios en Valencia que puede costar 300.000 euros, algo que Cos-Gayón considera inaceptable.
La necesidad de una vivienda social diferenciada
Cos-Gayón insistió en la necesidad de diferenciar entre la vivienda libre y la vivienda social, destinada al alquiler temporal, para garantizar un techo digno a las personas en situación de vulnerabilidad.
Recordó que en Valencia ya existen barrios que surgieron de fórmulas similares en épocas de escasez.
El problema, según el experto, es que la vivienda protegida y la libre solo se diferencian en el precio de venta, ya que se exigen estándares de calidad muy altos para una vivienda que debería venderse a precio medio o bajo. Esta situación, en un contexto de emergencia habitacional, carece de sentido, concluyó.













