
Una terraza olvidada que ahora cura por dentro: así es la nueva sala de oncología que transforma la espera en Santiago
A veces, mejorar la sanidad no empieza por una máquina nueva, sino por algo más sencillo: un espacio más humano donde esperar. Eso es lo que ha hecho la Xunta en el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), donde una antigua terraza en desuso se ha transformado en una sala de espera luminosa y acogedora para pacientes oncológicos.
Sofás cómodos, plantas, estanterías con libros y grandes ventanales.
Un entorno pensado para hacer más llevaderas esas horas que nunca son fáciles. La reforma, que ha supuesto una inversión de un millón de euros, estará operativa desde este lunes, 2 de marzo, y forma parte de una estrategia más amplia para “humanizar” los espacios sanitarios en Galicia.
Durante la visita a las nuevas instalaciones, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, defendió que la lucha contra el cáncer no solo pasa por la tecnología y los tratamientos avanzados, sino también por el bienestar emocional de pacientes y familias.
“Hay diferencia entre pasar un momento complicado en un lugar frío o hacerlo sintiendo que se preocupan por ti”, vino a señalar.
Una de las voces más claras fue la de María Xosé Rodríguez, paciente oncológica y representante de los pacientes del CHUS, que resumió la importancia del cambio: cada avance en humanización es un paso adelante. Porque no se trata solo de paredes nuevas, sino de cómo se acompaña a quien espera un diagnóstico o un tratamiento.
En la misma línea, el oncólogo Rafael López recordó que tan importante como tratar la enfermedad es atender a la persona en su conjunto.
La humanización, insistió, también tiene que ver con la mirada, la empatía y el cuidado integral.
La mejora del CHUS se enmarca en un plan más amplio de avances en oncología. Rueda destacó la apuesta por terapias innovadoras como las CAR-T, con un centro que comenzará a fabricar sus propios tratamientos este año, y el futuro centro de protonterapia en Santiago, cuyas obras están muy avanzadas y que convertirá a Galicia en la primera comunidad con este tratamiento en la sanidad pública.
Además, se han creado hospitales de día oncológicos en comarcales como Cee y Ribeira, y se han ampliado los programas de cribado y el proyecto Xenoma Galicia, uno de los más ambiciosos en medicina personalizada.
La humanización también se extenderá a otros hospitales gallegos.
Ya hay actuaciones en marcha en Vigo y mejoras recientes en A Coruña y Lugo. En Ourense, Ferrol y el nuevo hospital de Pontevedra se incorporarán salas de espera con este mismo enfoque.
Porque, como recordó el presidente gallego, estos “pequeños avances” pueden ser mucho más importantes de lo que parecen cuando se atraviesa uno de los momentos más difíciles de la vida.













