
CONTROVERSIA ARBITRAL EN LA FINAL POR LA PERMANENCIA DEL LEVANTE UD
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La designación de Hernández Maeso como árbitro para el crucial partido entre el Levante UD y el Deportivo Alavés, donde ambos equipos se juegan la permanencia, ha desatado una fuerte polémica. La elección del colegiado extremeño ha reabierto viejas heridas, recordando la fatídica noche de junio de 2023.
Un penalti que aún duele
En aquel encuentro de junio de 2023, un controvertido penalti señalado por Hernández Maeso, tras consulta con el VAR, privó al Levante UD del ascenso a Primera División, precisamente frente al Deportivo Alavés.
Desde entonces, y hasta esta temporada, el árbitro no había vuelto a dirigir un partido del conjunto granota.
Reacciones encontradas
La decisión de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha generado diversas reacciones. Periodistas deportivos como Hugo Ballester y Pedro Zamora han manifestado su incredulidad y malestar, calificando la designación como “completamente innecesaria”.
Ballester ha criticado la “falta de piel” de los estamentos arbitrales, señalando que este será el primer partido que Hernández Maeso pitará al Levante en Primera, precisamente contra el mismo rival y en un encuentro de alta tensión.
La crítica principal se centra en la supuesta “falta de sensibilidad” del CTA y la RFEF hacia la afición del Levante. Se argumenta que, mientras se toman precauciones con designaciones en partidos de clubes más mediáticos, este cuidado no se aplica a equipos considerados más modestos.
Ballester lamentó que se menosprecie el duro golpe que supuso para la afición granota el no ascenso de aquella noche.
Otras perspectivas
No obstante, no todas las opiniones son negativas. Rafa Villarejo sugirió que esta designación podría ser una oportunidad para que el colegiado se “resarza”.
Iván Herraiz, por su parte, adoptó una visión más pragmática, dudando de que al comité arbitral le preocupe la permanencia del Levante, y opinó que el principal perjudicado por la presión mediática podría ser el propio árbitro.
Una cuestión de tacto
Hugo Ballester insistió en que el problema reside en la falta de tacto y empatía, considerando que la Federación ha ignorado el sentir del levantinismo. Pedro Zamora concluyó afirmando que esta polémica se podría haber evitado fácilmente eligiendo a otro árbitro.












