
SERVICIO: EL ESPEJO DE LA CUARESMA EN ASIDONIA-JEREZ
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El programa ‘El Espejo de la Iglesia de Asidonia-Jerez’ dedica su emisión de este viernes al concepto de servicio, una noción central en el Evangelio y especialmente relevante durante la Cuaresma. El programa invita a una introspección profunda, cuestionando si nuestras vidas se orientan verdaderamente hacia el servicio a los demás o si, por el contrario, hemos tergiversado las enseñanzas de Cristo para buscar ser servidos.
La importancia del servicio desinteresado
En una sociedad frecuentemente marcada por el individualismo, el programa subraya la trascendencia del servicio gratuito, aquel que surge del amor al prójimo sin esperar nada a cambio.
La reflexión se centra en los pequeños actos cotidianos – la escucha atenta, la sonrisa genuina, la ayuda discreta – como manifestaciones tangibles de un corazón transformado.
Mujeres: Pilares silenciosos del servicio
El programa destaca el papel crucial de las mujeres, quienes, desde la discreción y la dedicación diaria, sostienen familias y comunidades. Madres, abuelas y hermanas son presentadas como pilares fundamentales en la vida de muchos.
Junto a ellas, la figura de la Virgen María se alza como un modelo de servicio humilde y fiel, bajo advocaciones como Rocío, Esperanza o Salud de los Enfermos, guiando siempre hacia su Hijo.
Testimonios de servicio diocesano
La emisión también presenta testimonios reales de servicio dentro de la diócesis. Juan Antonio Vidal comparte su experiencia tras abrazar el ministerio del acolitado, asumiendo una vocación de entrega tanto en el altar como en la comunidad.
Además, Marina y Ani ofrecen su perspectiva sobre su trabajo en el Proyecto Mujer de Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez, donde acompañan y sirven a mujeres en situaciones de vulnerabilidad.
Cuaresma: Tiempo de transformación
Esta edición invita a entender la Cuaresma como una oportunidad inigualable para transformar el corazón y recordar que el servicio, lejos de ser un sacrificio, es el camino que más nos acerca al Evangelio y a nuestros semejantes. Servir es amar, y amar es vivir el Evangelio.













