
Las familias de A Coruña convocan una manifestación por el 'abandono estructural' de la escuela pública: "Necesitamos más y seguiremos luchando por ello"
Familias de más de 60.000 estudiantes de toda la provincia de A Coruña saldrán a la calle este sábado para denunciar lo que califican de abandono estructural de la escuela pública. Convocadas por las ANPAS de A Coruña, que representan a las comunidades educativas de 200 centros públicos —cerca de la mitad del total de la provincia—, consideran que la situación de la enseñanza no admite más parches ni demoras y que las incidencias aisladas se han convertido en un problema que afecta a los derechos de los menores.
En los últimos meses, varias comunidades educativas ya han salido a la calle.
Un caso paradigmático es el del colegio Wenceslao Fernández Flórez, donde las graves filtraciones, agravadas por los temporales, dejaron la imagen de niños y niñas con paraguas y chubasqueros dentro del centro. Noemí, una de las madres de esta comunidad, lamenta que solo haya “promesas veladas de que se vaya a hacer algo” mientras las administraciones “se echan las culpas unos a otros”.
En el colegio Cidade Vella, los padres y madres comenzaron el curso “Karcher en mano” para limpiar deficiencias como ventanas podridas, carcoma o falta de pintura.
Una madre, portavoz de Familias en Loita, explica que, aunque ha habido mejoras, estas son insuficientes. “Sí, ha mejorado dentro de la precariedad que tenía, que los niños estudiaban con bombillas, […] pero no nos llegan, necesitamos más y seguiremos luchando por ello”, afirma.
Según cuenta, las goteras y humedades persisten.
Esta madre también señala que el ritmo de las reparaciones es insuficiente para solucionar problemas enquistados durante años. Atribuye la lentitud a la saturación de la nueva empresa de mantenimiento contratada por el Ayuntamiento: “Esa empresa funciona bien pero están saturados porque arrastramos los problemas de mantenimiento de hace muchos años.
Ahora no podemos arreglar todo lo que no se hizo en años”.
Pero la manifestación no solo responde a las deficiencias en las infraestructuras. Las familias también denuncian carencias en la atención a la diversidad.
El colectivo reclama más personal de apoyo para el alumnado con necesidades especiales, señalando “la falta de profesorado, la falta de formación de profesorado para atender niños con necesidades educativas específicas, niños que necesitan apoyo educativo, niños que no están recibiendo pedagogía de lenguaje y audición”.
Desde la asociación de directores de colegios públicos de A Coruña, su presidente, Antonio Leonardo, ve la manifestación “parcialmente justificada”, sobre todo por la falta de mantenimiento generalizada, una competencia que, recuerda, es del Ayuntamiento. Leonardo, también director del colegio Curros Enríquez, critica la demora en las actuaciones: “Tengo una incidencia abierta aceptada por el ayuntamiento de arreglar una gotera en el patio infantil y lleva años aceptada, pero no se arregla”.
Sostiene que esta inacción provoca que “una avería pequeña se va agrandando y pasa a ser una obra”.
Sin embargo, Antonio Leonardo no está de acuerdo en que haya una mala dotación de profesorado de apoyo. Defiende que se deben optimizar los recursos existentes y asegura: “No hay ni un solo centro en la ciudad de A Coruña que tenga menos personal que lo que nos corresponde por catálogo”.
Ante la protesta, se ha reavivado el cruce de responsabilidades: la alcaldesa, Inés Rey, ha lamentado la falta de presupuesto autonómico, mientras que la Xunta de Galicia defiende su “claro compromiso” y una inversión de más de 23 millones de euros en obras a través del Plan de Nova Arquitectura Pedagóxica.













