
Éxito de Rubén Vara en la Semifinal del Certamen Kilómetro Cero
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Valdemorillo fue testigo de una emocionante tarde de toros en la primera semifinal del certamen Kilómetro Cero, donde el joven Rubén Vara se alzó como el gran triunfador. Su actuación frente al sexto novillo, el más complicado del encierro, le valió dos orejas y la salida a hombros por sus compañeros de la Escuela Yiyo.
Una Actuación Valiente y Conectada con el Público
Rubén Vara demostró su valentía desde el inicio, recibiendo al novillo a portagayola y ejecutando dos faroles de rodillas. En la colocación de las banderillas, aguantó con mérito los arreones del animal. Tras brindar a Gómez Escorial, Vara mostró su entrega ante un novillo que le hacía extraños, dejando muletazos destacables y una trincherilla de gran calidad.
La conexión de Vara con el público fue inmediata.
Tras una estocada entregada, el novillero cortó dos orejas, consolidando su triunfo en la tarde.
Otros Momentos Destacados de la Tarde
La tarde comenzó con un emotivo brindis de José Antonio de Gracia a los padres de Nicolás Cubero, joven novillero fallecido recientemente. De Gracia lidió al primer novillo con temple, aunque se extendió demasiado en la faena.
También destacó la torería de Jaime de Pedro, quien supo lidiar con la sutileza que requería el quinto novillo, dejando trincherazos elegantes. Sin embargo, el novillo se vino abajo pronto, impidiendo un mayor lucimiento.
Raúl Caamaño recibió al segundo novillo a porta gayola y brindó al cielo en memoria de su abuelo. Aunque el novillo tenía buen concepto, Caamaño no logró conectar del todo con él.
Detalles del Festejo
La plaza de toros de Valdemorillo registró más de media entrada.
Se lidiaron novillos de Ginés Bartolomé y Hermanas Ortega. José Antonio de Gracia recibió silencio, Raúl Caamaño dio una vuelta al ruedo, Pedro Gómez también dio una vuelta al ruedo tras leve petición, Jacob Robledo recibió silencio y Jaime de Pedro fue ovacionado con palmas.
Pedro Gómez, con el tercero, mostró ganas y fue volteado por el novillo, pero se repuso y terminó con manoletinas, recibiendo una leve petición y dando la vuelta al ruedo.
Jacob Robledo recibió al cuarto de rodillas, pero el novillo no se tenía en pie. Puso voluntad, pero sin mayor lucimiento.













