
La vida en la retaguardia del Donbás: Oleksandrivka bajo la amenaza constante de los drones
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En la región del Donbás, la presencia militar se hace cada vez más evidente, superando a la de los civiles. Vehículos blindados y camionetas equipadas con inhibidores de señal y jaulas protectoras contra drones son habituales en el paisaje.
Oleksandrivka, un pueblo en la retaguardia, a unos 50 kilómetros de Kramatorsk y Sloviansk, siente la cercanía del frente. Los drones, especialmente los FPV (Vista en Primera Persona), se han convertido en una presencia constante, generando inquietud entre los habitantes.
Oleksandrivka: Un punto estratégico en la línea defensiva ucraniana
Oleksandrivka, junto con Dobropillya, Bilozerske y Novodonetske, forma parte de una línea defensiva occidental que Ucrania ha construido y reforzado desde 2014. Kramatorsk y Sloviansk, importantes centros logísticos, son los dos grandes bastiones ucranianos que Rusia busca controlar.
El objetivo de Rusia: Control total del Donbás
El Kremlin tiene como objetivo el 20% de Donetsk que aún permanece bajo control ucraniano. La defensa de este territorio ha costado miles de vidas. Analistas sostienen que ceder estas posiciones estratégicas permitiría a las fuerzas rusas atacar otras regiones con mayor facilidad.
Negociaciones estancadas y posibles soluciones
Las negociaciones entre Ucrania y Rusia, impulsadas por Estados Unidos, se encuentran estancadas, principalmente por el control territorial. Rusia exige el control total del Donbás, mientras que Ucrania se niega a ceder y ha propuesto congelar la línea del frente como base para las conversaciones. También se ha considerado la creación de una zona desmilitarizada.
La opinión pública ucraniana
Según una encuesta reciente, la mayoría de los ucranianos rechaza la transferencia de estas regiones orientales a Rusia, aunque un porcentaje significativo estaría dispuesto a aceptarla como un compromiso difícil.
La guerra de desgaste en Donetsk
Donetsk sigue siendo la zona más conflictiva, dominada por la guerra de drones. El avance ruso es lento y costoso, con conquistas territoriales limitadas en 2025. Aunque el progreso es gradual, la presión es constante, con fuerzas rusas avanzando hacia centros logísticos clave.
Rusia presenta sus conquistas como una “liberación”, pero gran parte del frente es una zona gris, lo que dificulta la evaluación precisa del control territorial.












