
El Campo Gallego: Desafíos y Oportunidades en la Agricultura y Ganadería
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El sector agropecuario gallego se enfrenta a una realidad compleja, marcada por la superpoblación de jabalíes y la competencia de mercados exteriores. Sin embargo, también existen historias de emprendimiento y una fuerte apuesta por productos de calidad excepcional.
Superpoblación de Jabalíes: Un Problema Creciente
Uno de los problemas más acuciantes que afecta a agricultores, ganaderos y a la seguridad ciudadana es la proliferación de jabalíes.
Según estimaciones recientes de la Xunta de Galicia, la población de estos animales asciende a aproximadamente 82.000 ejemplares. A pesar de que en los últimos años se han abatido casi 100.000 animales para controlar su expansión, la situación persiste.
Apuesta por el Emprendimiento en el Rural
A pesar de las dificultades, algunos emprendedores apuestan por el rural gallego.
Un ejemplo es el de Diego e Izma, una pareja que ha invertido unos 50.000 euros en recuperar una propiedad en O Corgo para criar ganado de raza rubia gallega.
Competencia Desleal y Desafíos para los Productores
Diego denuncia la competencia desleal de alimentos importados de fuera de la UE. Señala las restricciones en el uso de productos fitosanitarios en la región, mientras que se permite la importación de productos tratados con los mismos compuestos en otros países.
Aceite de Quiroga: Un Producto Estrella con Potencial Internacional
En el lado opuesto, se encuentran productos que triunfan por su singularidad.
El aceite de Quiroga, un oliva virgen de calidad extraordinaria, ha nombrado como embajador a Javi Olleros, chef del restaurante Culler de Pau, reconocido con dos estrellas Michelin.
Olleros destaca el valor del producto, enfatizando la historia de “recuperación” que hay detrás. Confía en su potencial internacional y asegura que su éxito global es solo cuestión de tiempo.
Calidad sobre Cantidad: El Modelo del Minifundio Gallego
Olleros tiene claro que el futuro del aceite de Quiroga no reside en competir en volumen.
Defiende que el modelo de minifundio gallego puede ser un gran valor, apostando por “pequeñas cosas, muy buenas en calidad, para vender lo que es esta tierra”.












