
DESCUBREN UN AGUJERO AZUL GIGANTE EN LA BAHÍA DE CHETUMAL: SU PROFUNDIDAD SIGUE SIENDO UN MISTERIO
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El conocimiento humano sobre los océanos aún es limitado. Con solo una fracción explorada, vastas áreas permanecen sin cartografiar, y la profundidad real de muchas zonas es desconocida. Esta falta de datos no se debe a desinterés, sino a la dificultad de trabajar a grandes profundidades, donde la presión y las corrientes complican cualquier medición.
Un nuevo hallazgo en Chetumal
Un equipo de oceanógrafos confirmó en diciembre de 2023 el descubrimiento de **Taam Ja’**, un agujero azul en la bahía de Chetumal que alcanza al menos 420 metros de profundidad. Según un estudio publicado en *Frontiers in Marine Science*, se trata del agujero azul más profundo conocido hasta ahora.
La expedición, realizada el 6 de diciembre, buscaba medir las condiciones ambientales del lugar y actualizar los datos recogidos desde su descubrimiento en 2021. Los investigadores señalan que se trata del sumidero marino más hondo documentado hasta la fecha, y que **el fondo aún no ha sido alcanzado**.
Dentro de Taam Ja’, los investigadores detectaron capas de agua diferenciadas por temperatura y salinidad. A unos 400 metros, encontraron una franja con características similares a las del Mar Caribe y lagunas arrecifales cercanas. Esta coincidencia sugiere una **posible conexión subterránea** con el océano abierto a través de túneles o cavidades aún no cartografiadas.
La nueva profundidad confirmada supera en 146 metros la estimación inicial de 2021 y también deja atrás al anterior récord, el agujero del Dragón en el Mar de China Meridional, que alcanza los 301 metros.
La profundidad exacta aún es desconocida
La cifra de 420 metros no es definitiva. Las sondas utilizadas en la reciente campaña solo podían operar hasta 500 metros. El perfilador CTD, diseñado para medir conductividad, temperatura y profundidad, descendió hasta esa cota sin tocar fondo. La desviación del cable por corrientes submarinas o un posible choque con una repisa interna impidieron confirmar la profundidad máxima.
Estos sumideros verticales se forman en regiones costeras con rocas solubles como la caliza. El agua se filtra por grietas, disuelve minerales y ensancha las fracturas hasta que el techo colapsa, creando una cavidad inundada.
Con el tiempo, estos agujeros pueden alcanzar dimensiones considerables, como el Gran Agujero Azul de Belice o el Agujero Azul de Dean en las Bahamas.
El trabajo en la bahía de Chetumal continúa. Los investigadores planean determinar la profundidad máxima de Taam Ja’ y si forma parte de un sistema submarino interconectado de cuevas y galerías. También prevén estudiar la vida existente en esas profundidades, donde podrían encontrarse especies adaptadas a condiciones extremas.












