
El Origen Andino del Patógeno que Devastó Irlanda: Un Nuevo Análisis Genético
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La hambruna irlandesa del siglo XIX, causada por una enfermedad que arrasó los cultivos de patata, dejó una huella imborrable en la historia. Un nuevo estudio genético revela que el patógeno responsable, *Phytophthora infestans*, tiene su origen en los Andes, Sudamérica, y no en México como se había considerado previamente.
Un estudio genético de gran escala revela el origen del patógeno
Un equipo internacional liderado por Allison Coomber y Jean Ristaino de la North Carolina State University, publicó un estudio en *PLOS ONE* donde analizaron genomas completos de *Phytophthora infestans* y especies relacionadas. La investigación comparó muestras actuales e históricas, incluyendo las de la hambruna irlandesa, para determinar el origen del patógeno.
El análisis genético sitúa el foco inicial del patógeno en los Andes, basándose en la comparación de muestras actuales e históricas. Los autores destacan la importancia de esta información para localizar fuentes de resistencia en la región andina y prevenir futuros brotes.
El estudio incluyó seis especies emparentadas con *P. infestans*, incluyendo *P. andina* y *P. betacei* en Sudamérica, así como *P. mirabilis* y *P. ipomoeae* en México. Los resultados muestran que las especies mexicanas forman grupos genéticos diferenciados, mientras que *P. infestans* está genéticamente entrelazada con las especies andinas.
Según el estudio, el ancestro común de la rama andina y la mexicana se separó hace aproximadamente 5.000 años, siendo las poblaciones mexicanas actuales más recientes.
Jean Ristaino, coautora del estudio, declaró a *The Guardian* que las pruebas “se inclinan claramente hacia los Andes, porque el ADN no miente y la genética muestra ascendencia en esa región”. También recordó que ya en 1845 se intentaba averiguar el origen del brote que afectó a Europa y Estados Unidos, y que existían informes de que la enfermedad era conocida por los indígenas andinos que cultivaban patatas.
Implicaciones para la agricultura actual
En Europa, han aparecido variantes del patógeno resistentes a fungicidas y cepas adaptadas a temperaturas más altas, lo que obliga a los agricultores a buscar nuevas estrategias y productos. Ristaino señala que conocer el centro de origen de un patógeno es crucial para encontrar resistencia frente a él, y que a largo plazo, la gestión de esta enfermedad depende de la resistencia del hospedador, siendo los Andes el foco para los esfuerzos de mejora.
La Unión Europea, en 2026, activó su normativa sobre Nuevas Técnicas Genómicas, facilitando el uso de cultivos editados genéticamente. Los primeros ensayos a gran escala con patatas que incorporan genes de resistencia muestran una inmunidad casi total frente al tizón, incluso en condiciones húmedas.
Un debate científico aún abierto
No todos están de acuerdo en que el debate esté cerrado. David Cooke, investigador del James Hutton Institute que no participó en el estudio, valora el trabajo pero advierte que aún falta una prueba definitiva: un estudio en Sudamérica que revele una población sexual. Cooke señala que la reproducción sexual en México mantiene la diversidad genética, mientras que en Sudamérica predominan los clones, lo que dificulta la interpretación del lugar exacto de origen.
El desastre del siglo XIX sigue siendo el punto de partida de esta discusión. El nuevo análisis genómico inclina la balanza hacia Sudamérica, relacionando aquel episodio de hambre masiva con decisiones actuales sobre mejora vegetal y regulación agrícola.













