
ROSALÍA Y BJÖRK DESLUMBRAN EN LOS BRIT AWARDS MIENTRAS LA TENSIÓN GEOPOLÍTICA SE AGUDIZA
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El 28 de febrero de 2026, una fecha marcada por la escalada de tensiones internacionales, también fue testigo de un evento artístico trascendental. Mientras Estados Unidos e Israel lanzaban un ataque aéreo sobre Teherán, con un saldo de doscientos muertos, incluyendo al líder supremo Alí Jameneí, y la respuesta iraní con misiles dirigidos a Jerusalén provocaba el cierre de rutas aéreas y marítimas, así como el alza de los precios del petróleo, en Manchester, Inglaterra, la música ofrecía un contrapunto inesperado.
Un Espectáculo Apoteósico en Manchester
En la ceremonia de los BRIT Awards, la cantante española Rosalía estrenó su nuevo tema, ‘Berghain’, con una puesta en escena que fusionó elementos de la ópera y la música electrónica.
La actuación, descrita como una moderna Lucía de Lammermoor, comenzó con una introducción sinfónica y coros de la Heritage Orchestra, culminando en un clímax electrónico que electrizó al público.
La aparición en el escenario de la icónica artista islandesa Björk para bendecir el experimento añadió un elemento de leyenda al momento. El efecto fue, según los asistentes, simplemente apoteósico.
Un Paralelismo Inesperado
La actuación de Rosalía evocó imágenes de las fiestas medievales de los locos, ‘Festum Fatuorum’, donde clérigos menores parodiaban la liturgia en las catedrales.
Se comparó el espectáculo con una cencerrada o coreomanía de San Vito, un episodio colectivo de poderosa sugestión.
La elección de Rosalía de actuar junto a Björk, una artista reconocida por convertir la cultura pop en un espacio de exploración radical, fue vista como un gesto significativo.
Esperanza en Medio del Caos
Mientras la música resonaba en Manchester, informes desde Teherán indicaban que mujeres bailaban en las calles, desafiando décadas de represión y expresando una silenciosa esperanza.
El ser humano, se reflexiona, es capaz de crear para sobrevivir a la desgracia, encontrando en la expresión artística una forma de conjuro contra la oscuridad.
“Arderá el mundo, pero seguiremos bailando”, parece ser el mensaje implícito en este contraste entre la tragedia y la belleza, la guerra y el arte.













