Combate a la soledad hospitalaria: Un proyecto para acompañar a los pacientes

Combate a la soledad hospitalaria: Un proyecto para acompañar a los pacientes
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Combate a la soledad hospitalaria: Un proyecto para acompañar a los pacientes

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El Gobierno español ha puesto en marcha un proyecto para combatir la soledad no deseada, una problemática especialmente palpable en el ámbito hospitalario. Esta iniciativa busca ofrecer apoyo a aquellos pacientes que, durante su estancia, se enfrentan a la falta de compañía y al aislamiento.

La realidad de la soledad en el hospital

En el Hospital Clínico de Madrid, la realidad de la soledad hospitalaria se manifiesta en pacientes que pasan largos periodos sin recibir visitas de familiares o amigos. Juan Bautista, capellán del hospital, confirma esta situación al recorrer las habitaciones, señalando que muchos pacientes experimentan una profunda soledad.

El capellán subraya la importancia del apoyo familiar en momentos de enfermedad, junto con la atención médica y el soporte espiritual. Sin embargo, la soledad que experimentan algunos pacientes en el hospital a menudo es un reflejo de su vida cotidiana, agravada por la enfermedad.

Las causas de esta soledad son diversas, incluyendo la falta de familiares cercanos, problemas familiares preexistentes y, en muchos casos, enfermedades mentales que dificultan las relaciones interpersonales.

“La familia no lo entiende y a veces, pues eso produce una separación”, explica el capellán.

Historias de aislamiento

Asis, un paciente ingresado en la habitación 9 de la planta 2, lleva 15 días en el hospital debido a un problema en el colon, tras una estancia previa de dos meses. Describe la experiencia como muy dura, confesando sentirse “agobiado” y con la sensación de que “el tiempo no pasa”. La lejanía de su familia, que reside en Marruecos, agudiza su sentimiento de aislamiento, a pesar de las visitas de algunos amigos.

Asis se define como una persona activa y sociable, que echa de menos disfrutar de la vida al aire libre y compartir momentos con otros. “Soy como un pájaro, a mí me gusta la luz del día, disfrutar de la vida, una charla, tomar un cafecito a una terraza”, relata.

El papel crucial de los voluntarios

Genaro, uno de los voluntarios del hospital, acompaña a Asis y a otros pacientes que se sienten solos.

Su labor consiste en identificar a estas personas y ofrecerles compañía a través de visitas matutinas y vespertinas. Genaro explica que los pacientes que afrontan la enfermedad en soledad suelen estar “tristes”.

La clave de su trabajo es “estar con ellos, intentar algo de empatía con ellos y ayudarles, pues, a ver las cosas de otra manera”. Este acompañamiento puede incluso dar lugar a amistades duraderas, que se mantienen fuera del entorno hospitalario.

La compañía como medicina

Como resume el acompañante de otro paciente, “la compañía es una buena medicina”. Esta es la principal necesidad de muchos enfermos.

Irónicamente, algunos pacientes que ya se sentían solos en sus hogares encuentran en el hospital, gracias a la dedicación de los voluntarios, un acompañamiento que antes no tenían.