
INVERSIÓN ALTERNATIVA: FURGONETAS VS. INMUEBLES
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
En un giro inesperado, el emprendedor Kiko Aguirre desafía la visión tradicional de la inversión inmobiliaria como valor refugio, proponiendo una alternativa basada en vehículos comerciales.
Aguirre argumenta que la inversión en furgonetas puede generar una rentabilidad significativamente mayor que la compra de propiedades. Para ilustrar su punto, compara la compra de un piso en Madrid con la adquisición de una flota de furgonetas destinadas al alquiler.
El contraste de la rentabilidad
Según Aguirre, un piso de 200.000 euros en la capital española generaría un alquiler mensual de 1.500 euros.
Tras descontar gastos como hipoteca y seguros, el beneficio neto se reduciría a unos 800 euros mensuales. Esto representa una rentabilidad anual del 7% u 8%, considerada insuficiente por el emprendedor.
En contraposición, propone invertir esos mismos 200.000 euros en la compra de 20 furgonetas a 10.000 euros cada una.
Alquilando cada vehículo por 600 euros al mes, los ingresos totales ascenderían a 12.000 euros mensuales, una cifra notablemente superior.
“Es más inteligente invertir en furgonetas como esta y no en un piso como este”, afirma Aguirre, destacando la capacidad de generar flujo de caja a corto plazo que ofrecen los vehículos comerciales.
La clave: flujo de caja inmediato
Aunque reconoce que el valor de un inmueble tiende a aumentar con el tiempo mientras que una furgoneta se deprecia, Aguirre enfatiza la rentabilidad anual del 30% por vehículo, muy superior a la del sector inmobiliario.
Aguirre no solo aplica este método, sino que también lo enseña, mostrando cómo ha logrado generar ingresos mensuales cercanos a los 10.000 euros con su propia flota y la de sus clientes, consolidando una alternativa al modelo de inversión tradicional.












