Evitar el Precipicio y el Largo Camino de la Renovación

Evitar el Precipicio y el Largo Camino de la Renovación
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Evitar el Precipicio y el Largo Camino de la Renovación

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El panorama político actual se caracteriza por una crisis del neoliberalismo que se ha fusionado con tendencias neoautoritarias y una radicalización de ideas derechistas. La izquierda, por su parte, no solo experimenta una reducción de su espacio social y una pérdida de votos, sino que también ha perdido conexión con diversos sectores en una sociedad cada vez más fragmentada.

La Crisis de la Socialdemocracia y el Auge del Neoliberalismo

Entre 1978 y 1988, Stuart Hall analizó la profunda crisis de la socialdemocracia y el ascenso del neoliberalismo, destacando que este último no era simplemente un programa económico, sino una nueva forma de entender la sociedad, el individuo y el Estado. Margaret Thatcher aprovechó las fisuras del consenso socialdemócrata para establecer una nueva hegemonía basada en una ideología populista-autoritaria.

El Neoliberalismo en Crisis y el Ascenso de la Derecha

Hoy en día, el pensamiento neoliberal de la “globalización feliz” se encuentra en una fase de erosión. Sin embargo, esto no ha derivado en un movimiento automático hacia la izquierda. En cambio, el neoliberalismo en crisis se ha combinado con figuras neoautoritarias y una radicalización de ideas derechistas.

España, con su inédita experiencia de gobierno de coalición progresista, se presenta como una excepción en Europa. No obstante, el auge de la extrema derecha también se manifiesta aquí, generando preocupación.

La izquierda no solo pierde espacio social y votos, sino que también se ha desconectado de diversos sectores en una sociedad cada vez más fragmentada, experimentando una sensación de desorientación.

Pérdida de Terreno y Agotamiento Moral

A pesar de los logros gubernamentales y las victorias parciales, la izquierda pierde terreno de manera constante. Los indicadores macroeconómicos no compensan los problemas persistentes de la vida cotidiana, y la transformación del mercado laboral se ve eclipsada por la crisis de la vivienda. A esto se suma un cierto agotamiento moral e intelectual.

El dinamismo del 15M, del primer Podemos o la innovación de los Ayuntamientos del cambio son cosa del pasado. La realidad actual desafía creencias arraigadas, como la idea de que los cambios más importantes se producen desde el gobierno o que la mejora de la economía debería generar apoyos sólidos.

La Necesidad de Recuperar Ideas y Corazones

Se ha olvidado la importancia de las ideas políticas y la lucha por ganar corazones y mentes para el socialismo. La iniciativa de Gabriel Rufián y Emilio Delgado ha marcado un punto de inflexión, sacando a la izquierda de su ensimismamiento y conectando con una voluntad de resistencia.

Aunque ha generado reacciones diversas en el ecosistema partidista de la izquierda, esta iniciativa representa un intento de renovación y una rectificación de elementos del ciclo anterior.

Evitar el Precipicio y Reconstruir un Pueblo

Si bien Gabriel Rufián ha esbozado un método y Emilio Delgado ha planteado la necesidad de construir un bloque democrático más allá de lo electoral, esto no es suficiente para construir un bloque social y político con un proyecto alternativo para el país. Ello requiere tiempo y, sobre todo, la reconstrucción del pueblo de izquierdas.

Numerosos votantes socialistas que apoyaron a Pedro Sánchez están en busca de una alternativa honesta y creíble de izquierdas. Sin embargo, esa alternativa no existe ni electoral ni culturalmente. Es necesario revitalizar las ideas ecosocialistas, escuchar los malestares sociales y volver a dirigirse a todo el pueblo.

El Largo Camino de la Renovación

El largo camino de la renovación implica recuperar el orgullo de ser militante y de compartir una visión socialista del mundo, ser conscientes de la crisis general que atraviesan las sociedades para rearticular una amplia coalición social en favor de un proyecto de transformación democrática y realizar un balance honesto de la experiencia de gobierno de coalición.

La izquierda no puede conformarse con gestionar una parte minoritaria de la coalición de gobierno sin capacidad de dirección cultural. Es crucial dar forma política a esa pulsión de cambio desde la izquierda, asumiendo la tarea de evitar la derrota y emprender el trabajo de reconstruir un pueblo.

Lo urgente es evitar la derrota. Lo imprescindible es volver a construir otros mundos.