
El cierre efectivo de esta estrecha vía marítima puede suponer un grave problema para las principales economías desarrolladas
La guerra de Trump y Netanyahu contra Irán se recrudece y se extiende a Líbano
La agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán ha desatado el temor a que la escalada militar en Oriente Medio pueda disparar los precios del petróleo, encarecer los precios en las gasolineras y provocar una recesión económica mundial.
Pocas horas después del inicio el sábado de lo que EEUU denominó “operaciones de combate a gran escala” contra Irán, la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió a los petroleros que se encontraban en el estrecho de Ormuz que no se permitiría el paso de ningún barco por la ruta comercial de petróleo más importante del mundo.
Irán no ha confirmado oficialmente el bloqueo de esta estrecha vía marítima, lo que supondría una escalada sin precedentes en la región, pero los barcos están evitando el estrecho tras un ataque a un barco frente a Omán. Al menos 150 petroleros que transportaban crudo, gas natural licuado y productos petrolíferos habían echado el ancla en aguas abiertas del Golfo, más allá del estrecho, este domingo, según ha informado Reuters.
Si la paralización continúa, podría impedir que hasta 15 millones de barriles diarios de crudo lleguen a sus destinos.
El impacto de la situación se ha notado ya en los mercados este lunes con subidas de hasta el 10% en el precio del petróleo. En el peor de los casos, los expertos calculan que los precios podrían dispararse de los 67 dólares por barril que se registraban el viernes por la noche antes del ataque hasta los 100 dólares. Esto supondría un problema para muchas economías desarrolladas, incluida la de Estados Unidos, que llevan años enfrentándose al impacto de la inflación en el crecimiento, la productividad y los hogares.
¿Por qué es tan importante el estrecho de Ormuz?
El estrecho de Ormuz es una de las arterias más importantes para el comercio mundial. Por él transita alrededor del 20% de todos los suministros de petróleo y alrededor del 20% de los buques cisterna de gas de todo el mundo.
El estrecho se encuentra entre Omán e Irán. Une el golfo al norte con el golfo de Omán al sur y el mar Arábigo más allá.
Tiene 33 km de ancho en su punto más estrecho, con rutas marítimas de solo 3 km de ancho en cada dirección.
Esta ubicación lo convierte en un punto crucial para el suministro de petróleo de los países de la OPEP a los clientes de Asia. Las opciones para evitar cruzarlo son limitadas.
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Mapa del estrecho de ormuz
¿Irán cerrará formalmente el estrecho?
Durante años, Teherán ha advertido de que podría cerrar el estrecho en represalia por cualquier agresión militar, pero no ha llegado a bloquearlo de forma prolongada esta ruta comercial clave.
Sin embargo, Jorge León, director de análisis geopolítico de Rystad Energy, señala que tras los fuertes ataques de EEUU e Israel, Irán “está respondiendo de una manera mucho más agresiva y expansiva que en intercambios anteriores”, lo que “marca una expansión del conflicto más allá de los ataques contenidos o simbólicos” registrados este verano.
Ajay Parmar, director de la empresa especializada en el mercado energético ICIS, considera que “cerrar el estrecho sería una táctica de último recurso para Irán”.
En cualquier caso, con los petroleros anclados y la tripulación esperando fuera del estrecho para ver cómo se desarrollan los acontecimientos, el impacto en el comercio ya se está sintiendo. León explica, en ese sentido, que “tanto si el estrecho se cierra por la fuerza como si se hace inaccesible por evitar riesgos, el impacto en los intercambios comerciales y los mercados es prácticamente el mismo”.
Sobre los riesgos que supone para Irán cerrar el estrecho, Tamsin Hunt, analista senior de S-RM, una consultora global de inteligencia y ciberseguridad, explica que “el cierre total de Ormuz sería devastador para la propia economía de Irán, ya que supondría la paralización de todas sus exportaciones de petróleo y otros productos. Es probable que Irán solo cierre el estrecho como último recurso si el régimen considera que su supervivencia está amenazada”.
Pero el cierre total del estrecho no es la única táctica a disposición de Irán. “Los buques podrían enfrentarse a posibles interferencias en las señales, detenciones de barcos y tripulaciones, disparos de advertencia y minas marinas que obstruirían parcialmente el estrecho.
Incluso pequeñas interrupciones tendrían un impacto desmesurado en el sector petrolero mundial, con retrasos, desvíos y un aumento de los costes de seguros y fletes que probablemente harían subir los precios mundiales”, explica Hunt.
Y ese impacto en los precios puede suponer un efecto boomerang para el propio Donald Trump: una subida vertiginosa de los precios mundiales del petróleo aumentaría los costes para los votantes estadounidenses antes de las elecciones de medio de mandato de noviembre.
¿Cuánto petróleo tiene Irán?
Irán alberga la cuarta reserva probada de petróleo más grande del mundo, con hasta 170 000 millones de barriles de petróleo, lo que supone aproximadamente el 9% de todo el crudo mundial. Solo le superan Venezuela, Arabia Saudí y Canadá como países con mayores reservas nacionales de petróleo.
El país es el cuarto mayor productor de petróleo de la OPEP y uno de los mayores exportadores de crudo del mundo. También tiene las segundas mayores reservas probadas de gas, con aproximadamente una sexta parte del gas mundial.
Décadas de inestabilidad política, guerras y, sobre todo, sanciones internacionales han reducido notablemente su producción de crudo desde un máximo en 1974 de unos 6 millones de barriles de petróleo al día a unos 3,5 millones de barriles. En los últimos meses, su producción ha alcanzado sus máximos recientes, a pesar de las sanciones de Estados Unidos y los bombardeos israelíes, debido a sus estrechos vínculos con China.
Pekín importa alrededor del 90% del crudo de Irán, que está sujeto a sanciones internacionales.
Aunque las exportaciones de crudo de Irán representan alrededor del 3-4% del total mundial, su importancia para los mercados internacionales del petróleo va mucho más allá de su propia producción, según advierten los expertos. Jorge León, director de análisis geopolítico de Rystad Energy, señala en ese sentido que “el peso geopolítico del país se basa en su ubicación estratégica, su influencia en la dinámica de la seguridad regional y su capacidad para perturbar las infraestructuras energéticas y las rutas de tránsito críticas.
¿Qué significa el ataque de EEUU para los mercados petroleros mundiales?
Antes de los ataques, los observadores del mercado petrolero esperaban que los escenarios que implicaban una acción militar limitada añadieran unos 10 dólares por barril al precio mundial del petróleo.
Los mercados han iniciado la semana con una subida de un 10% en el precio del crudo Brent, hasta los 73 dólares por barril solo este lunes. En este escenario, Rystad Energy cree que el precio podría subir en los primeros días del conflicto hasta 20 dólares para alcanzar unos 90 dólares por barril, a menos que se produzca una rápida distensión. La subida se está produciendo a pesar de que los países de la OPEP y otros países productores de petróleo, como Rusia, han acordado este domingo un aumento de la producción superior al previsto incialmente para contrarrestar los efectos del conflicto.
Según los analistas, una interrupción prolongada del estrecho de Ormuz podría elevar los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril.
Incluso en el caso de una campaña estadounidense breve y selectiva, Hunt cree que cualquier ataque contra la producción petrolera y las líneas de suministro de Irán interrumpiría los flujos hacia su principal socio comercial, China. La consecuencia directa sería que Pekín acudiría al mercado global para recurrir a otros suministradores para reemplazar el crudo iraní, lo que provocaría un aumento de los precios a nivel mundial.












