
LA CAPILLA SIXTINA SE SOMETE A UNA NUEVA LIMPIEZA: UN ACERCAMIENTO ÍNTIMO AL JUICIO FINAL DE MIGUEL ÁNGEL
Foto: VATICANO – Todos los derechos reservados
Después de 32 años de la última restauración, el Vaticano ha dado acceso a periodistas para presenciar de cerca la “limpieza general” que se está llevando a cabo en el monumental Juicio Final de Miguel Ángel, en la Capilla Sixtina. Una fina capa blanca se ha depositado sobre los frescos, alterando los colores originales.
Una perspectiva única
Gian Domenico Spinola, vicedirector de los Museos Vaticanos, destacó la perspectiva única que ofrece el andamio, a escasos centímetros de la obra. “Miguel Ángel la pintó para sí mismo porque hizo muchos detalles que solo vio él”, señaló, refiriéndose a detalles como las heridas en las manos de Cristo y los colores en los ojos de algunos personajes. También resaltó los trazos veloces y pinceladas rápidas, elementos casi impresionistas que revelan la previsión del artista sobre el efecto final de la obra vista desde abajo.
El proceso de restauración
Un equipo de veinte restauradores trabajará en la limpieza de los frescos hasta Semana Santa.
La pátina blanca que cubre la pared es en realidad “un velo de lactato de calcio provocado por la condensación sobre esta pared fría de la respiración y del sudor de los visitantes”, explicó Fabrizio Biferali, responsable de la Capilla Sixtina. Diariamente, entre 17.000 y 30.000 personas visitan el lugar. Afortunadamente, el velo es fácilmente removible aplicando papel japonés humedecido con agua desionizada.
Detalles imperceptibles a simple vista
Paolo Violini, jefe de restauración de los Museos Vaticanos, mostró detalles del rostro de Jesús, que son imposibles de apreciar desde el suelo. En ciertas áreas, Miguel Ángel utilizó el color del muro para sugerir el cuero cabelludo, diferenciándolo del cabello.
También se pueden observar restos del dibujo preparatorio a carboncillo y los agujeros dejados por los clavos que sujetaban los bocetos.
De cerca, las pinceladas superpuestas con diferentes tonos de color de piel revelan la técnica del artista para dar volumen a las figuras. “Comienza con un tono medio y va aumentándolo hasta los máximos de luz”, describió Violini.
El caos del Juicio Final
Gian Domenico Spinola comentó sobre la naturaleza caótica del Juicio Final, en contraste con las representaciones más serenas de otros artistas. “En este de Miguel Ángel reina el caos, el mismo que él sentía hacia la Iglesia y quizá hacia su propia fe”, dijo, añadiendo que incluso los personajes más cercanos a Cristo muestran temor.
El costo de esta tarea de mantenimiento es de menos de 200.000 euros. El objetivo es devolver a la Capilla Sixtina el aspecto que tenía en 1541, cuando Miguel Ángel terminó su obra, y que emergió tras la restauración de 1994.
Spinola concluyó que esta limpieza deberá realizarse periódicamente, cada veinte años, para preservar la obra maestra de Miguel Ángel.












