El sector de los estancos en España, al borde del colapso por la presión fiscal y el estancamiento de márgenes

El sector de los estancos en España, al borde del colapso por la presión fiscal y el estancamiento de márgenes
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El sector de los estancos en España, al borde del colapso por la presión fiscal y el estancamiento de márgenes

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El sector de los estancos en España se enfrenta a una situación crítica debido a la constante subida de precios del tabaco, impulsada por los impuestos. Esta situación pone en peligro la viabilidad de miles de negocios familiares en todo el país. El problema, que no es nuevo, se ha agravado en los últimos años, generando una profunda preocupación entre los profesionales del sector.

Jaume Ordeig, presidente del Gremi d’Estanquers de Catalunya, advierte que la supervivencia de muchos establecimientos está en riesgo. Los estancos operan como una concesión administrativa del Estado, por lo que cualquier cambio regulatorio o fiscal les afecta directamente, impactando en las numerosas familias que dependen de estos negocios.

Márgenes de beneficio congelados y diversificación obligada

Uno de los principales problemas que afrontan los estanqueros es el margen de beneficio por la venta de tabaco, que según denuncian, no se ha actualizado desde hace décadas.

Ordeig afirma que el margen actual es el mismo que en 1977. Esta congelación de los ingresos durante más de cuarenta años, combinada con el aumento general de los costes operativos, ha erosionado la rentabilidad de los estancos hasta un punto insostenible para muchos.

Ante este panorama, la diversificación del negocio se presenta como la única salida viable. Los estanqueros se ven forzados a abrir nuevas líneas de negocio para compensar la caída de la venta de tabaco, una tendencia que se acelera con cada nueva regulación o prohibición. El sector reclama tener mayor flexibilidad para adaptarse a una realidad comercial que ha cambiado drásticamente, mientras sus condiciones regulatorias permanecen estáticas.

Aumento del contrabando y competencia desleal

La subida de precios tiene una consecuencia directa e inmediata: el aumento del contrabando de tabaco.

Ordeig advierte que este fenómeno no es un efecto colateral, sino una respuesta directa del mercado. El mercado ilícito aumenta con cada subida de precios. El presidente del gremio califica de “barbaridad” las cifras actuales, que sitúan la cuota del comercio ilegal en un 40% en algunas zonas.

Esto significa que cuatro de cada diez cigarrillos consumidos no han pasado por los canales legales, lo que supone una enorme pérdida de ingresos tanto para los estanqueros como para el propio Estado en materia de recaudación fiscal. El diferencial de precios con otros países alimenta este mercado negro.

A pesar de las recientes actuaciones policiales, el problema persiste y se agrava.

Incertidumbre sobre el futuro de las licencias

El futuro del sector se presenta lleno de incógnitas, especialmente en lo que respecta al modelo de concesión de las licencias. Los estancos no son negocios en propiedad, sino concesiones administrativas que duran 30 años. La mayoría son gestionados por familias y tienen una media de “dos coma pocos empleados a nivel catalán”, lo que evidencia la naturaleza modesta y familiar de estos establecimientos.

La principal preocupación surge al finalizar ese periodo de tres décadas. La ley actual establece que, pasados los 30 años, la licencia vuelve al Estado y este la saca a subasta, sin otorgar preferencia al titular anterior.

Esta falta de seguridad jurídica ha provocado que algunos titulares hayan decidido renunciar a la concesión ante un futuro incierto.