
La rebelión de las familias navarras contra el móvil pide un paso clave al Gobierno: "No se puede educar sin prohibir, tenemos que tener unos límites"
La asociación ‘Adolescencia Libre de Móviles en Navarra’ ha intensificado su labor para concienciar sobre el uso de la tecnología en menores. Su presidenta, Susana Heredia, defiende que uno de sus principales objetivos es ‘reducir este tiempo de pantalla’ y fomentar ‘planes alternativos’ que reconecten a los jóvenes con la naturaleza y las actividades al aire libre.
Heredia es tajante al afirmar que la prohibición es una herramienta educativa indispensable.
‘No se puede educar sin prohibir’, ha señalado, insistiendo en la necesidad de ‘establecer unos límites’ claros dentro de los cuales los menores puedan desarrollarse de forma segura.
Sin embargo, la presidenta de la asociación critica que la sociedad actual arrincona a los jóvenes hacia la tecnología al restringir sus espacios de juego. ‘Tenemos en las plazas y en nuestros barrios, prohibido jugar al balón, prohibido todo’, lamenta Heredia, quien pide ‘disponer de espacios en las ciudades’ para evitar que la única alternativa sea ‘coger el smartphone y sentarse en un banco’.
Susana Heredia aclara que ‘no somos un movimiento antitecnología en absoluto’, pero subraya que los menores ‘no están preparados para poder gestionar todo lo que les puede venir’.
Por ello, considera fundamental que los adultos sirvan como modelo: ‘Tenemos que dar ejemplo también; no vale decirle que no coja el móvil hasta los 16 y que los padres se pasen horas con el smartphone’, ha afirmado.
En este sentido, ha destacado un reciente informe de UNICEF que revela cómo el uso del móvil por parte de los adultos en la mesa ‘incrementa el peligro de que un menor reciba mensajes inapropiados’. Para Heredia, esta es una prueba de que ‘la culpa de las pantallas…
la tenemos los adultos’, tanto por permitir un acceso temprano como por no ofrecer alternativas de ocio.
Aunque reconoce las dificultades de muchas familias por falta de tiempo o recursos, Heredia insiste en que la sociedad debe ser ‘más tolerante con los menores’ y respetar sus espacios de juego. ‘Tenemos que dedicarles tiempo’, ha sentenciado.
La estrategia del movimiento, impulsado por familias en su ‘tiempo no libre’, se basa en dar charlas para sensibilizar y, sobre todo, en ‘hacer grupo, que hagamos piña’.
Según Heredia, si un niño está rodeado de amigos que también crecen sin móvil, recuperando las llamadas al telefonillo o al fijo de casa, el proceso ‘va a resultar siempre más fácil’.
El siguiente gran objetivo de la asociación es conseguir que el ‘Gobierno de Navarra se moje de verdad’ y apruebe una normativa que ‘limite los smartphones también en secundaria’. Actualmente, esta decisión depende de cada centro, lo que, según Heredia, no impide que sigan ocurriendo problemas graves como la grabación de imágenes en vestuarios o la creación de memes de alumnos y profesores, situaciones que, afirma, ‘siguen a la orden del día’.












