Cuando la guerra ya no necesita excusas

Cuando la guerra ya no necesita excusas
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Cuando la guerra ya no necesita excusas

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El gobierno de Donald Trump ha denominado “Epic Fury” a la operación militar en Irán. Este nombre, que evoca una exhibición de fuerza bruta, revela la falta de justificación ideológica que caracterizó a intervenciones anteriores.

La Propaganda en la Guerra: De la Libertad a la Furia

Tradicionalmente, la propaganda bélica busca simplificar la narrativa para justificar acciones controvertidas. Se recurre a argumentos como la defensa de los derechos humanos, aunque la coherencia sea cuestionable. Sin embargo, en el caso de Irán, la propaganda es más pobre y hueca, ya que ni siquiera se molesta en ocultar que el objetivo real es el poder y la energía.

¿Fracasos Exitosos? Irak, Afganistán y Libia

Las intervenciones en Irak, Afganistán y Libia, a pesar de la caída de los regímenes políticos, no han logrado generar estabilidad. No obstante, si se miden por el flujo continuo de recursos naturales hacia Occidente y el mantenimiento del control geopolítico, podrían considerarse “exitosas” para quienes tomaron las decisiones.

Irán: Un Nuevo Escenario en la Lucha por la Hegemonía

La situación en Irán presenta similitudes con los casos anteriores. Un factor clave es el papel del régimen iraní como proveedor de energía a China. Dificultar el acceso de China a estos recursos se convierte en una victoria en la lucha por la hegemonía entre Estados Unidos y China.

Otros Factores en Juego

Además del factor energético, la debilidad del régimen iraní y el interés de Israel en su agenda expansionista también influyen en la situación. Sin embargo, los argumentos sobre la legitimidad democrática y los derechos humanos, aunque presentes en la propaganda occidental, tienen menos peso real.

Reacción Internacional y Postura de España

Una encuesta de la CNN revela que una parte importante de la población estadounidense desaprueba el ataque a Irán. En este contexto, el Gobierno de España se ha posicionado claramente en contra de la intervención, defendiendo el derecho internacional, a diferencia de la ambigüedad o el apoyo de otros socios europeos.

Por el contrario, las derechas españolas han respaldado la operación militar, alineándose con una política exterior estadounidense que incluso sus propios ciudadanos rechazan.