
El Mobile World Congress se redefine: Ciberseguridad y geopolítica en el centro del debate
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El Mobile World Congress (MWC) celebró su vigésima edición en Barcelona, marcando un punto de inflexión en su evolución. Lo que antes era una feria centrada en la innovación de teléfonos móviles, ahora se ha transformado en un espacio donde la ciberseguridad, la protección de infraestructuras críticas y la geopolítica tecnológica ocupan un lugar central.
Un cambio impulsado por la tensión global
La creciente inestabilidad global, las políticas de rearme y los conflictos internacionales han influido en la agenda del MWC. El congreso ya no se enfoca únicamente en conectar al mundo, sino en cómo proteger esa conectividad de posibles amenazas.
De la conectividad móvil a la resiliencia tecnológica
Si bien la presentación de nuevos dispositivos móviles sigue siendo parte del evento, los debates se centran ahora en la ciberseguridad, la protección de infraestructuras y los sistemas de conexión por satélite que garantizan la continuidad de las comunicaciones en situaciones de crisis.
Soberanía y resiliencia: las palabras clave
Los conceptos de “soberanía” y “resiliencia” han dominado los discursos en el MWC. Se busca desarrollar tecnologías propias, capaces de operar sin depender de terceros y de resistir ante “perturbaciones” o “situaciones adversas”. Temas que antes se limitaban a los pabellones de defensa, ahora impregnan toda la feria.
Tecnología dual: aplicaciones civiles y militares
Empresas como Telefónica han presentado soluciones como el “Mission-Critical Dome”, un conjunto de tecnologías para desplegar una “burbuja táctica” en situaciones de emergencia, garantizando la conectividad, la ciberseguridad y la protección de la infraestructura. Si bien se enfoca en catástrofes naturales, la compañía reconoce su “tecnología dual”, con aplicaciones también en el ámbito militar.
Deutsche Telekom, por su parte, ha alertado sobre los riesgos de depender de terceros en el ámbito tecnológico, haciendo referencia a la posibilidad de que esa dependencia se utilice como un arma.
China Mobile mostró aplicaciones de su tecnología en drones aéreos, terrestres y submarinos, destacando su capacidad para la “detección e identificación de objetivos bajos, lentos y pequeños” gracias al 5G-Avanzado.
La búsqueda de la soberanía tecnológica y el debate sobre las fusiones
Las telecos europeas han insistido en la necesidad de modificar las normas antimonopolio de la UE para permitir fusiones que impulsen su competitividad frente a las grandes tecnológicas estadounidenses. La Comisión Europea ha mostrado su disposición a revisar estas normas, buscando un equilibrio entre la protección del consumidor y el fomento de empresas europeas capaces de competir a nivel global.
Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisión Europea para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, reconoció la importancia de la competitividad de la economía europea en el escenario mundial, así como la necesidad de proteger la soberanía y la resiliencia ante posibles amenazas en la cadena de suministro digital.
El gobierno español ha apoyado los planes de las telecos, anunciando un fondo de 100 millones de euros para fomentar el desarrollo de tecnología “soberana” en colaboración con otras empresas europeas.
Dependencia tecnológica: un desafío persistente
A pesar de los discursos sobre soberanía tecnológica, las propuestas de las telecos siguen dependiendo en gran medida de tecnología estadounidense. La alianza Open Telco AI, liderada por AT&T y AMD, y el proyecto Satellite Connect Europe, en colaboración con la empresa estadounidense AST SpaceMobile, son ejemplos de esta dependencia.
Tim Höttges, CEO de Deutsche Telekom, reafirmó su apoyo a Estados Unidos, un mercado clave para su empresa, generando aplausos en el auditorio del MWC.
El MWC 2026 ha reflejado la transformación del sector tecnológico, donde la ciberseguridad, la geopolítica y la búsqueda de la soberanía tecnológica se han convertido en elementos centrales. A pesar de los desafíos, el evento reafirmó su compromiso de seguir celebrándose en Barcelona hasta 2030, consolidando su papel como un espacio clave para el debate y la innovación en un mundo cada vez más complejo.













