Torremolinos prohíbe tender la ropa en los balcones que dan a la calle

Torremolinos prohíbe tender la ropa en los balcones que dan a la calle
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Torremolinos prohíbe tender la ropa en los balcones que dan a la calle

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El Ayuntamiento de Torremolinos, liderado por la alcaldesa Margarita del Cid (PP), ha dado un paso para prohibir que los vecinos tiendan la ropa en los balcones que dan a la vía pública. La medida, que busca mejorar la estética urbana, ya cuenta con una aprobación inicial y deberá ser refrendada en un próximo pleno. La oposición ha manifestado su rechazo, argumentando que la ordenanza ignora la realidad habitacional de muchos residentes y podría ser considerada clasista.

La nueva Ordenanza Reguladora de la Estética Urbana tiene como objetivo principal “conseguir una estética adecuada” para la “integración del conjunto edificado en el entorno”, buscando “garantizar y promover la debida imagen de la ciudad”. Se busca así uniformizar las fachadas de los edificios, muchos de los cuales fueron construidos durante el boom turístico de los años 60 y 70.

La normativa no solo afecta a los ciudadanos, sino también a los comercios, obras nuevas y rehabilitaciones, buscando reducir la contaminación visual y unificar criterios estéticos en todo el municipio.

Detalles de la prohibición

La prohibición de tender ropa en balcones y terrazas visibles desde la vía pública se recoge en tres artículos de la ordenanza, cada uno con sus matices. El artículo 10 prohíbe la “acumulación de objetos visibles (ropa tendida, electrodomésticos, mobiliario, enseres) en balcones o terrazas que den a vía pública y generen un impacto visual negativo”. Los artículos 11 y 13 amplían la prohibición, especificando que no se permitirá la ropa tendida a la vista desde calles principales o, en general, desde cualquier punto de la vía pública.

Aunque la ordenanza no especifica si se trataría de una infracción leve, grave o muy grave, todo apunta a que se consideraría una falta leve, con multas que oscilarían entre los 100 y los 750 euros. Sin embargo, fuentes municipales aseguran que las multas solo se aplicarían en casos donde existan alternativas para tender la ropa y se haga caso omiso a las indicaciones municipales.

El equipo de gobierno insiste en que la finalidad de la ordenanza es “preventiva” y que se tendrá en cuenta la situación de aquellos vecinos que no tengan alternativas para secar la ropa. “Si no hay otras soluciones alternativas se entenderá justificado y se podrá seguir haciéndolo”, ha declarado la concejala de Regeneración Urbana, Marina Vázquez.

Críticas de la oposición

La oposición ha criticado duramente la nueva normativa, acusándola de ser clasista y de ignorar la realidad habitacional de muchos vecinos de Torremolinos. David Tejeiro, concejal de IU, ha señalado que la prohibición afectará principalmente a los barrios más humildes, donde muchas familias viven en pisos pequeños y no tienen espacio para tender la ropa en el interior.

Jorge Padilla, portavoz del PSOE, lamenta que se vaya a penalizar a quien tiende la ropa en un contexto de dificultades para acceder a una vivienda. Señala que los altos precios del alquiler y la compra dificultan la emancipación y obligan a muchas personas a vivir en pisos pequeños donde no hay alternativas para secar la ropa.

Padilla también cuestiona la aplicación práctica de la ordenanza, preguntándose cómo se determinará si un vecino tiene o no alternativas para tender la ropa y si el Ayuntamiento obligará a comprar secadoras o tendederos.

Un debate recurrente

La prohibición de tender la ropa en los balcones no es un tema nuevo y ha generado polémica en otras ciudades mediterráneas. En Nápoles, un intento de prohibición similar en 2022 provocó una revuelta popular que obligó al gobierno municipal a dar marcha atrás.

En España, ciudades como Barcelona y Madrid ya prohíben tender la ropa en los balcones, mientras que en otras localidades, como Cuevas del Almanzora, la prohibición se recoge en sus ordenanzas municipales. Incluso las comunidades de propietarios pueden establecer limitaciones al respecto.

En Málaga capital, aunque no existe una prohibición expresa, el PGOU establece que todas las viviendas deben tener la “posibilidad del tendido de ropa al exterior”, pero “con protección de vistas desde la calle”.