
Tensiones entre España y Estados Unidos por el uso de las bases de Rota y Morón
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La negativa del Gobierno español a autorizar a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón ha desatado una serie de reacciones y análisis sobre el estado de las relaciones bilaterales. El teniente general retirado del Ejército del Aire y del Espacio, Rubén García Servet, ha ofrecido su perspectiva sobre este asunto, destacando las posibles consecuencias de lo que Washington podría interpretar como una “deslealtad”.
El convenio bilateral y el espíritu de la alianza
García Servet explicó que, si bien la pertenencia a la OTAN no obliga a una intervención automática en misiones sin consenso, España y Estados Unidos mantienen un convenio bilateral desde 1988.
Este acuerdo otorga a España “plena soberanía” sobre las actividades realizadas desde su territorio, lo que justifica legalmente la negativa a permitir el despegue de aviones estadounidenses.
No obstante, el militar retirado hizo hincapié en el “espíritu del convenio”, que exige “buena fe” entre aliados. Recordó la significativa inversión estadounidense en las bases españolas y la importancia estratégica de Rota como puerto para los buques del escudo antimisiles europeo.
Por ello, considera que las críticas estadounidenses se basan más en una percepción de deslealtad que en argumentos jurídicos.
Estados Unidos como principal aliado militar
García Servet definió a Estados Unidos como el “principal aliado” militar de España, con lazos “importantes y sólidos” en áreas como misiones conjuntas, doctrina militar, inteligencia, entrenamiento y suministro de material. Subrayó la estrecha colaboración entre las fuerzas armadas de ambos países, recordando que incluso su último jefe en Torrejón era estadounidense.
Discrepancias públicas y sus consecuencias
El excomandante del Centro de Operaciones Aéreas Sur de la OTAN advirtió sobre las consecuencias de manifestar públicamente discrepancias en plena crisis internacional.
Considera que estas diferencias “se deben resolver a puerta cerrada”, ya que una mala relación entre la Casa Blanca y Moncloa puede afectar a la defensa, la seguridad y la cooperación tecnológica.
A pesar de las tensiones políticas, García Servet resaltó la “extremadamente estrecha” relación profesional entre militares de ambos países. Destacó los lazos forjados en misiones conjuntas, como las experiencias compartidas en Afganistán, que trascienden la coyuntura política.
La importancia de mantener una buena relación
García Servet insistió en la importancia de mantener una buena relación con Washington, especialmente en un contexto en el que Europa ha “dejado de invertir en defensa durante demasiados años”.
Argumentó que la defensa europea depende en gran medida de Estados Unidos, siendo la disuasión nuclear frente a potencias como Rusia el ejemplo más evidente.













