
PP y Vox vetan el burka en edificios municipales de Logroño
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El Ayuntamiento de Logroño ha aprobado una moción presentada por Vox para regular el acceso a las dependencias municipales en casos de “ocultación integral del rostro”. La medida, que prohíbe la entrada con burka, niqab u otras prendas que impidan la identificación facial, ha contado con el respaldo de Vox y el Partido Popular, mientras que el resto de formaciones municipales (Partido Riojano, Podemos, PSOE y la concejala no adscrita Eva Loza) han votado en contra.
Reacciones ante la medida
Antes del debate y la votación, Blanca Cortés, vecina del barrio de San José, intervino en el pleno para pedir a los concejales que no apoyaran la moción, calificándola de “estéril” y advirtiendo que solo contribuiría a “infundir odio y crear señalamiento”.
Cortés, quien se presentó como “una mujer musulmana que vive, trabaja y desarrolla toda su vida en Logroño”, criticó que se les haya dibujado “una diana de odio en la frente” y que se les necesite como “enemigo para traducir en votos la frustración de algunas personas”. Afirmó que el uso del burka y del niqab no es un problema en España, La Rioja ni Logroño.
Asimismo, cuestionó las justificaciones de seguridad de la moción, argumentando que el ordenamiento jurídico ya permite exigir la identificación cuando sea necesario. Consideró que la propuesta forma parte de una estrategia “racista, islamófoba y de odio al diferente”, defendiendo a Logroño como una ciudad abierta.
Cortés también reflexionó sobre la intención de proteger a las personas musulmanas, señalando que “proteger no es prohibir, ayudar no es sancionar, cuidar no es apartar”. En este sentido, planteó la pregunta de qué se lograría impidiendo la entrada a una mujer obligada a llevar velo en un edificio público, argumentando que “esta prohibición no libera, sino que aísla”.
Finalmente, acusó a los responsables políticos de generar un problema innecesario para luego plantear una solución también innecesaria, pidiendo que no se les convierta en un problema a resolver y reclamando igualdad real, donde se les pregunte y se les escuche.
Debate entre los grupos políticos
La portavoz de Vox, María Jiménez, defendió la moción argumentando que se trata de una cuestión de seguridad y eficacia administrativa, negando cualquier intención racista o victimizadora. Señaló que se pretende facilitar los trámites y no dejar indefensos a empleados y ciudadanos.
Por su parte, Eva Loza calificó la moción de “innecesaria” y con “tintes claramente islamofóbicos”, acusando a Vox de dirigirse a la población musulmana.
Rubén Antoñanzas, del Partido Riojano, calificó el punto como “bochornoso”, afirmando que “disimula muy bien que va en contra de algún colectivo en concreto” y mostrando su sorpresa con el PP por apoyar la moción.
Desde Podemos, Amaia Castro incidió en que la propuesta no defiende los derechos de las mujeres ni la seguridad, sino que es una muestra de “xenofobia, racismo e islamofobia”, atacando la libertad de las mujeres musulmanas.
La concejala del PSOE, Esther Espinosa, señaló que la moción no va de seguridad, sino de “señalar al diferente”, fabricando un conflicto cuando ya existen leyes que regulan la identificación. Consideró la moción “ilegal y profundamente irresponsable”, convirtiendo a una minoría en sospechosa y representando una victoria para la extrema derecha.
Francisco Iglesias, del PP, defendió la enmienda de su grupo para instar al Gobierno central a adaptar la legislación a estos casos, criticando un debate de “colores” políticos que ha llevado al sentimiento en lugar de resolver problemas. Reconoció que el problema no se ha planteado de momento en Logroño, pero defendió que en dependencias municipales rigen los reglamentos del Ayuntamiento y que la Policía Local podría verse desamparada ante cualquier incidencia. Subrayó que la moción habla de seguridad y pidió no polarizar el debate, resaltando la convivencia como lo más prioritario.












