Disminuye la presencia de mujeres ciclistas en las ciudades

Disminuye la presencia de mujeres ciclistas en las ciudades
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Disminuye la presencia de mujeres ciclistas en las ciudades

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La participación femenina en el ciclismo urbano está en retroceso. Según datos recientes, solo 3 de cada 10 ciclistas son mujeres, una cifra que ha empeorado en los últimos cinco años. El principal factor disuasorio, según un estudio del Bicicleta Club de Catalunya (BACC), es la percepción de inseguridad.

Factores que influyen en el descenso

Oier Violet, miembro del BACC, explica que este estancamiento se debe a dos factores: la percepción de inseguridad que tienen las mujeres y el aumento de hombres ciclistas, quienes, según los estudios, “son más propensos a asumir riesgos” en las infraestructuras existentes.

Además, influye la “movilidad de los cuidados”, desplazamientos mayoritariamente femeninos relacionados con llevar a los niños al colegio o hacer la compra. Estos trayectos requieren una infraestructura segura que conecte los puntos clave de la vida cotidiana.

Violet ejemplifica: “Si tengo un carril bici para ir a la escuela, pero no lo tengo para ir después al trabajo, seguramente no iré en bici ni a la escuela ni al trabajo”.

Soluciones propuestas

Para revertir esta situación, Violet insiste en la necesidad de construir carriles bici que sean más que “solamente pintura”, con segregación física, mayor amplitud y espacios adecuados para aparcar. Advierte que, de no ser así, la reducción de la brecha de género será muy lenta.

Otro problema es el aumento de los robos de bicicletas, cada vez más caras y tecnológicamente avanzadas. Violet propone crear una red de aparcamientos públicos y seguros, con abonos mensuales para usar distintos parkings en la ciudad. Estos aparcamientos deberían estar en lugares accesibles y bien ubicados, no en “cuchitriles” subterráneos.

Cultura cívica y diseño de la infraestructura

Violet también destaca la falta de cultura cívica en las calles y reclama una mayor aplicación de la normativa vigente.

Propone un “protocolo antiacoso” para concienciar sobre actitudes que generan inseguridad en otras personas, una medida que ha dado buenos resultados en ciudades como Terrassa.

Finalmente, el diseño de la infraestructura actual genera conflictos constantes. Carriles bidireccionales mal ubicados y giros peligrosos son comunes. A menudo, por problemas burocráticos o técnicos, “se tira por el camino del medio y que el conflicto lo resuelvan el conductor, la moto y la bicicleta”. A esto se suman los patinetes, cuya presencia, aunque ha disminuido, sigue siendo un factor a gestionar en el espacio compartido.