
Benjamín Labatut: "El delirio está en el centro de la literatura
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Benjamín Labatut, el autor chileno reconocido internacionalmente por obras como ‘Un verdor terrible’ y ‘MANIAC’, explora los límites entre la ciencia, la filosofía y la locura. En una entrevista reciente, Labatut profundiza en su proceso creativo, sus obsesiones y la naturaleza de la literatura.
Un escritor obsesionado con el vacío
Labatut, quien debutó con ‘La Antártica empieza aquí’ en 2010, confiesa haber revisado profundamente su primer libro, admitiendo sus defectos con honestidad. Recuerda aquella época como un período de obsesión literaria, una adicción que lo consumía. Una experiencia cercana al vacío a los treinta años transformó su perspectiva, llevándolo a explorar lo inefable y lo irracional.
“El delirio está en el centro de la literatura misma”, afirma Labatut, quien encuentra en la locura, la pasión y el éxtasis las fuerzas que impulsan la creación artística.
Para él, los libros razonables carecen de alma, mientras que la falta de estructura conduce a la oscuridad. El equilibrio reside en la posesión, en dejarse llevar por algo más grande que uno mismo.
El cuerpo como herramienta de escritura
La literatura, según Labatut, exige una vida al margen, un sacrificio. Escribir implica perder algo, quemar algo para acceder a los materiales del inconsciente. Se trata de una cacería interna, donde el escritor se enfrenta a sus propias sombras.
“Se piensa con todo el cuerpo, se escribe con todo el cuerpo, se vive con todo el cuerpo”, asegura.
Caminar, embriagarse, incluso experimentar con drogas, son formas de conectar con el cuerpo y permitir que la literatura fluya. Labatut critica a los escritores excesivamente intelectuales y celebra la sensualidad de autores como Pascal Quignard y Anne Carson.
Ciencia, conciencia y el advenimiento de la IA
Sus obras más aclamadas, ‘Un verdor terrible’ y ‘MANIAC’, exploran temas como la bomba atómica, la mecánica cuántica y la inteligencia artificial. Labatut no se considera un divulgador científico ni un filósofo, sino un artista que busca reunir lo que se ha separado: la conciencia y la materia, la ciencia y la espiritualidad.
‘MANIAC’ culmina con el advenimiento de la inteligencia artificial, un tema que Labatut aborda con una visión más cercana a la demonología que a la evangelización. Considera crucial conocer los nombres de los demonios que estamos creando, ya que vamos a vivir con ellos.
El desarraigo y el refugio en la naturaleza
El desarraigo, doloroso en la infancia, se torna útil en la adultez, según Labatut.
Aunque se siente chileno, encuentra su hogar en la naturaleza, en los parques nacionales del sur de Chile, lejos del bullicio y la multitud. Su patria, afirma, es la gente que quiere, y el arraigo reside en el corazón.
El éxito y la búsqueda de la iluminación
A pesar de contar con lectores ilustres como Björk y Barack Obama, Labatut se mantiene alejado del mundo del espectáculo. El éxito, confiesa, no le afecta demasiado. Encuentra sentido a su vida en el placer de escribir, en la compañía de su hija y en la soledad creativa de la montaña.
El reconocimiento de sus ídolos es un lujo, una recompensa por años de esfuerzo.
Ahora, cerca de terminar su próximo libro, teme más al vacío de no tener algo interesante que investigar que a la locura misma.
La lógica del mundo moderno
Su próximo libro explorará la lógica que subyace al mundo moderno, el espíritu que reside en la tecnología. Un espíritu que, según Labatut, merece ser examinado a fondo.
Finalmente, Labatut revela que, aunque comparte el insomnio con sus personajes, ya no lo vive de forma épica. El éxito literario le ha permitido levantarse tarde y dedicarse a escribir, un privilegio que valora profundamente.













