
El arte español de irse por las ramas: una costumbre nacional
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En España, es común observar una tendencia arraigada a divagar durante las conversaciones, saltando de un tema a otro sin conexión aparente. Esta costumbre, presente en charlas informales entre amigos y en debates políticos, se ha convertido en una característica distintiva de la comunicación en el país.
Un ejemplo reciente: la entrevista de Vito Quiles a Ione Belarra
Un ejemplo reciente ilustra esta práctica: durante una entrevista callejera, Vito Quiles intentó plantear ciertas preguntas a Ione Belarra, quien respondió desviándose del tema y cuestionando la afiliación política de Quiles.
Si bien este caso puede considerarse extremo debido a la polarización de las figuras involucradas, refleja una dinámica común en las interacciones cotidianas.
La digresión: una técnica retórica con doble filo
Esta práctica de “irse por las ramas”, conocida técnicamente como digresión, implica interrumpir el hilo del discurso para introducir elementos que aparentemente no guardan relación directa con el tema central. Si bien la digresión puede tener funciones útiles, como añadir variedad, entretener o ilustrar puntos con anécdotas, también puede resultar molesta cuando se desvía demasiado del asunto principal.
Cervantes y la digresión: una lección literaria
Incluso Cervantes, influenciado por las críticas de sus lectores, optó por eliminar las novelas intercaladas entre la primera y la segunda parte de El Quijote, ofreciendo así una versión más concisa de la historia.
Esta decisión refleja una comprensión de los límites de la digresión y la importancia de mantener el foco en el tema central.













