
Nace "El Merendero": Una Escuela de Ilustración en un Pueblo de La Rioja
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El ilustrador Javier Sáez Castán, reconocido por su trabajo en álbumes ilustrados, ha decidido emprender un nuevo proyecto de vida en La Rioja. En San Torcuato, un pequeño pueblo de apenas 60 habitantes en la Rioja Alta, está creando “El Merendero”, un espacio multifacético que funcionará como estudio, taller de álbum ilustrado y galería de ilustración.
Un Proyecto en Plena Ebullición
Las obras de construcción y reforma de la casa donde se ubicará “El Merendero” están en marcha, y la programación de talleres avanza a ritmo acelerado. Sáez Castán planea iniciar la actividad este mismo verano, gracias a la financiación del Gobierno de La Rioja para proyectos piloto y emblemáticos destinados a afrontar el reto demográfico.
¿Qué es “El Merendero”?
Según su promotor, el nombre “El Merendero” refleja la naturaleza viva y adaptable del proyecto. En esencia, será una Escuela de Ilustración o Taller de Álbum Ilustrado, donde tanto él como otros artistas invitados ofrecerán clases y talleres a personas de todas las edades y niveles.
Un Vínculo con La Rioja
Aunque no nació ni vivió en La Rioja, Sáez Castán ya tenía un vínculo especial con esta tierra. Durante veinte años, él y su esposa pasaron una semana de vacaciones en el Monasterio de Valvanera, ubicado en la Sierra de la Demanda.
Cuando las circunstancias personales lo llevaron a La Rioja y necesitó un estudio, buscó un pueblo en la Rioja Alta y encontró la casa en San Torcuato. “Una casa antigua, grande, con un jardín en un sitio muy bonito, que permitía convertir una parte en escuela para compartir conocimientos y que otros amigos o especialistas también puedan hacerlo. Fue tomando forma y se me ocurrió incorporar también una galería de ilustración”, explica Sáez Castán.
Un Refugio Creativo en el Entorno Rural
Sáez Castán tenía claro que su estudio debía estar en un pueblo, alejado del bullicio de las ciudades. “Aunque el mercado del arte te lleva a los grandes centros urbanos, los talleres de los artistas siempre han buscado justo lo contrario, una especie de retiro, de concentración, es un trabajo un poco monacal”, justifica el artista.
La naturaleza también jugó un papel importante en su decisión, y el encinar de San Torcuato lo cautivó desde el primer momento.
Siguiendo las Huellas del Scriptorium
Javier Sáez siente que al establecer su estudio en este rincón de La Rioja, está siguiendo los pasos de los ilustradores del pasado que se asentaron en la Sierra de la Demanda. “Además del vino y el Camino de Santiago, en La Rioja tenemos a San Millán, con un patrimonio impresionante de libros ilustrados, de códices del siglo XI y XII y yo quiero seguir esas huellas”, subraya.
Por eso, aunque un taller de ilustración en un pequeño pueblo pueda parecer disruptivo, “es una cosa nueva, pero también una cosa muy antigua”.
“A eso en la Edad Media se le llamó escritorio o scriptorium y yo quiero abrir un scriptorium, que al mismo tiempo es una galería y al mismo tiempo es una escuela”, añade.
El Origen del Nombre
El nombre “El Merendero” evoca un lugar típico riojano, un espacio para compartir tiempo con seres queridos, a menudo acompañado de vino y comida. De hecho, el taller y la escuela se ubicarán en el antiguo merendero de la casa, lo que dio origen al nombre del proyecto. “Además, soy consciente de que es algo muy riojano y yo quería echar raíces”, afirma Sáez Castán.
Planes para el Futuro
Sáez Castán se muestra agradecido por la hospitalidad con la que ha sido recibido en el pueblo y en toda La Rioja, y por la curiosidad que ha despertado su proyecto. Ya tiene varios talleres programados para este verano, sinergias con establecimientos locales y varios artistas invitados. Su objetivo principal es llevar arte y cultura a este pequeño pueblo de La Rioja, ubicado en la misma sierra donde surgieron los primeros álbumes ilustrados.













