
A nadie le amarga un dulce: Un recorrido por los 5 postres más reconocidos de Camboya
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Pocos placeres son tan universales como disfrutar de un buen postre. En el continente asiático, Camboya destaca por su rica tradición de dulces, estrechamente ligada al arroz, el coco y los ingredientes que ofrece su clima tropical. Los postres camboyanos suelen ser sencillos, aromáticos y profundamente arraigados en la vida cotidiana. Aquí, la dulzura se encuentra en los mercados, en las calles y en las tradiciones familiares.
Este recorrido por la repostería camboyana nos presenta nombres familiares para cualquier viajero: num ansom, num chak chan o sangkhya lapov, dulces que forman parte del día a día. Si bien Camboya se divide en ríos, arrozales y templos milenarios, hay un elemento que la une: su tranquila costumbre de concluir las comidas con un toque dulce.
Num ansom
El num ansom es uno de los postres más tradicionales del país. Se elabora con arroz glutinoso relleno de plátano o judía dulce, envuelto en hojas de plátano y cocido lentamente. Es un dulce típico de celebraciones y festividades.
Num chak chan
Este pastel de capas se prepara con harina de arroz, coco y pandan. Tiene una textura gelatinosa y colores vivos, siendo un elemento común en mercados y reuniones familiares.
Sangkhya lapov
El sangkhya lapov consiste en una calabaza rellena de una crema dulce hecha con huevo, coco y azúcar de palma. Se cuece al vapor y se corta en porciones, siendo uno de los postres más representativos de Camboya.
Num krok camboyano
Estos pequeños pastelitos de arroz y coco se cocinan en moldes especiales. Crujientes por fuera y suaves por dentro, son muy populares en los puestos callejeros.
Chek chien
El chek chien son plátanos fritos rebozados en una masa ligera. Se venden en mercados y puestos callejeros, especialmente como merienda dulce.
Camboya demuestra que la simplicidad puede ser la clave para un postre memorable. Sus dulces hablan del arroz, del coco y de una cocina donde lo dulce surge de manera natural entre mercados, hogares y celebraciones. A veces, comprender un país comienza con algo envuelto en hoja de plátano y cocido al vapor.













