
La pérdida de autoridad en las aulas españolas: un problema creciente
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La autoridad docente en España se encuentra en una situación crítica. Un informe reciente de la OCDE revela que España supera en 10 puntos la media europea en problemas de disciplina. Cerca del 30% de los profesores reportan un ambiente ruidoso y pérdida de tiempo por interrupciones, especialmente en secundaria, donde un profesor puede sufrir hasta 27 interrupciones en una clase de 50 minutos, perdiendo 15 minutos solo para comenzar la lección.
El IES San Mateo: un ejemplo de éxito contra la corriente
No obstante, existen centros educativos que desafían esta tendencia. Un ejemplo es el IES San Mateo de Madrid, un instituto público que, tras un período de declive, ha logrado ser el centro con la nota más alta en selectividad durante los últimos cinco años.
Ana, jefa de estudios del IES San Mateo, atribuye este éxito a la vocación del profesorado y la disposición de los alumnos a aprender.
Critica las pedagogías modernas que, según su opinión, han transformado los centros educativos en espacios lúdicos, olvidando que el ser humano, según Aristóteles, tiende hacia el conocimiento. Considera que un alumno es más feliz cuando aprende.
La jerarquía como elemento fundamental
Ana también destaca la eliminación de la jerarquía como un factor clave en la problemática actual. Argumenta que la jerarquía es fundamental, y que el profesor debe guiar la clase mientras que el alumno debe dejarse guiar, no de forma irracional, sino para ordenar el proceso de aprendizaje.
Casos concretos y la indefensión del profesorado
El problema se manifiesta en situaciones concretas que dejan al profesorado en una posición vulnerable. Ana relata un incidente en el que alumnos de la ESO rompieron un lavabo en el baño después de un examen.
A pesar de que no cree que fuera intencional, los alumnos negaron los hechos. De las tres familias contactadas, solo una colaboró con el centro, mientras que las otras dos cuestionaron la versión del instituto y presentaron una queja ante la dirección de área territorial.
La jefa de estudios denuncia que la inspección educativa no apoyó al centro, impidiendo que se castigara a los alumnos según el reglamento. Esta decisión, afirma, deja al profesorado “vendido” y genera un clima de impunidad.
Violencia y desprotección
Este sentimiento de desprotección se agrava cuando la indisciplina se convierte en violencia. El sindicato ANPE atendió más de 2.000 casos de docentes que sufrieron agresiones, acoso o conflictos con alumnos y sus familias.
El 60% de los profesores en España admite haber perdido la autoridad frente a los alumnos.
Testimonios anónimos revelan situaciones extremas, como la de una profesora que describe un ambiente “incómodo y violento” en su clase, donde los alumnos se agredían verbal y físicamente, dificultando la enseñanza. Otra docente relata actos de vandalismo contra su coche y amenazas en su casillero, lo que la obligó a establecer un pacto de autoprotección con sus compañeros.
Ignacio Fernández, del Sindicato de Profesores de Secundaria de Cataluña, confirma la frecuencia de agresiones verbales e insultos por parte de alumnos y familias, así como casos de violencia física.
Búsqueda de soluciones
Ante esta realidad, el sindicato de Fernández ha iniciado una campaña para solicitar una ley de autoridad para el profesor. Mientras tanto, surgen iniciativas como un centro de “socorristas emocionales” en Vitoria, destinado a docentes que sufren ansiedad o se sienten agredidos. La situación, según un profesor jubilado, no es que los alumnos hayan cambiado, sino que está cambiando la educación y la relación entre padres y centro educativo.












