LA NIÑA DE LA PUEBLA: INVIDENTE, REPUBLICANA Y MUJER EMPODERADA, REVIVE EN UN NUEVO DOCUMENTAL

LA NIÑA DE LA PUEBLA: INVIDENTE, REPUBLICANA Y MUJER EMPODERADA, REVIVE EN UN NUEVO DOCUMENTAL
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LA NIÑA DE LA PUEBLA: INVIDENTE, REPUBLICANA Y MUJER EMPODERADA, REVIVE EN UN NUEVO DOCUMENTAL

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Un nuevo documental rescata la figura de Dolores Jiménez Alcántara, conocida como La Niña de la Puebla, más allá de su éxito con “Los Campanilleros”. La cineasta Remedios Malvárez explora la vida de esta legendaria cantaora en “Acuérdate de mí”, utilizando grabaciones inéditas realizadas por su nieta.

Para muchos, La Niña de la Puebla es sinónimo de “Los Campanilleros”, la canción que triunfó en España en 1952. Sin embargo, Malvárez busca mostrar la profundidad de esta artista, invidente desde la infancia, y su importancia en el flamenco del siglo XX.

El documental, que se estrenará en el Festival de Málaga, se basa en conversaciones grabadas por la nieta de la artista, la actriz Adelfa Calvo, cuando La Niña de la Puebla tenía 82 años. “Vi que había una historia que contar, sobre un personaje que me pareció fascinante”, explica Malvárez, quien también explora la relación entre nieta y abuela.

Una Trayectoria Brillante

Dolores Jiménez Alcántara nació en La Puebla de Cazalla, Sevilla, en 1908. Desde joven demostró su talento, debutando bajo la influencia de Pepe Marchena. Se casó con el cantaor Luquitas de Marchena, desafiando la oposición de su padre. A lo largo de su carrera, abarcó diversos estilos de cante, aunque “Los Campanilleros” siempre estuvieron presentes en su repertorio.

Malvárez destaca que La Niña de la Puebla nunca abandonó el flamenco, aunque lo interpretó desde otras perspectivas. En las décadas de 1940 a 1970, adaptó sus cantes al auge de la canción flamenca, posicionándose en los grandes espectáculos de masas con una versión más ligera del cante jondo.

Exilio Interior y Resiliencia

La directora señala que La Niña de la Puebla ocupó una posición “bisagra” entre el cante y la copla, manteniendo un estilo personal que la distinguía de otras mujeres en el flamenco. “Creó un subgénero y pudo hacer comercial aquel estilo que la caracterizaba”, afirma Malvárez.

Además de su talento artístico, Dolores fue una figura republicana que, tras la Guerra Civil, vivió un “exilio interior”. En el documental, la artista declara que “por mucho menos de lo que yo hice o dije, a la gente la mataban”. Participó activamente durante la contienda, apoyando a La Pasionaria e incluso creando una versión de “Los Campanilleros” llamada “Los Campanilleros de la Libertad”.

La Niña de la Puebla evitó exiliarse en Valencia y encontró refugio en Málaga. Malvárez subraya que, como muchas mujeres, “Dolores hubo de esconder sus libertades en un cajón y sobrevivir”, conservando su sentido de la libertad en el ámbito familiar.

Un Legado de Empoderamiento

La ceguera, causada por un tratamiento médico fallido, no impidió que La Niña de la Puebla desarrollara una exitosa carrera. “Asumió su ceguera no como un impedimento, sino como algo natural”, explica Malvárez. “Fue una persona que se sobrepuso a una discapacidad, lanzó su carrera y fue una persona empoderada, con los valores de la República, y convirtió su hándicap físico en un símbolo”.

Malvárez espera que su documental contribuya a recuperar la figura de La Niña de la Puebla, una mujer que representa a muchas de su época y cuyo legado es fundamental para construir el presente.