
¿Aislado? Macron, Meloni y Merz siguen la línea de Sánchez ante la crisis con Irán
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La decisión de Pedro Sánchez de no involucrar bases militares españolas en una posible guerra de Estados Unidos contra Irán generó críticas desde la derecha española. Sin embargo, la realidad ha demostrado que otros líderes europeos comparten una postura similar, desmintiendo la idea de un aislamiento de España en este tema.
Rectificación y alineamiento europeo
Inicialmente, tras reunirse con Trump, el canciller alemán Friedrich Merz pareció apoyar una línea dura, pero luego rectificó, asegurando que no dejaría sola a España. Poco después, el presidente francés Emmanuel Macron declaró: “Francia no forma parte de esta guerra. No estamos en combate y no vamos a involucrarnos en ella”. La primera ministra italiana Giorgia Meloni, tras un silencio inicial, se pronunció en la misma línea, afirmando que Italia “no está en guerra” ni desea “entrar en ella”.
De esta forma, la supuesta soledad de España frente a la crisis se desvaneció, dejando al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y a sus aliados en una posición aislada.
La postura de Italia
El ministro de Defensa del gobierno italiano, Guido Crosetto, incluso declaró que el uso de las bases militares italianas sería el mismo que el de las españolas, contradiciendo las críticas que desde ciertos sectores se vertían contra Sánchez.
Paralelismos con el pasado
En 2003, el gobierno de Aznar optó por ignorar la postura de Francia y Alemania para apoyar a Estados Unidos en la invasión de Irak. Ahora, el PP parece repetir ese error, pero sin un análisis estratégico que lo respalde. En aquel entonces, Aznar defendía una idea clara sobre la política exterior española, algo que ahora parece reducirse a oponerse a las decisiones de Sánchez.
La defensa de Chipre
El diario ABC criticó a Sánchez por enviar una fragata a la misión liderada por Francia para defender a Chipre de un posible ataque iraní. Sin embargo, Chipre es un país de la UE y los demás socios tienen la obligación de defenderlo, según los tratados. Esta acción no es lo mismo que atacar Irán, aunque algunos parecen confundirlo.
Opinión pública
Según encuestas, una mayoría de españoles se opone a la guerra y apoya la decisión del Gobierno de vetar el uso de las bases de Rota y Morón. La población está preocupada por las consecuencias de la crisis y no quiere que Trump involucre a España en un conflicto bélico.
Intereses europeos
Cada país europeo tiene intereses diferentes. Las relaciones de Alemania con Israel condicionan su política exterior. Francia tiene el compromiso de defender al Gobierno de Líbano y cuenta con una base militar en Emiratos Árabes Unidos. El Reino Unido presta ayuda logística a Estados Unidos. Polonia y otros países de Europa del Este se unirán a lo que diga Washington.
Un temor compartido
Más allá de las particularidades de cada nación, los líderes europeos no desean esta guerra, ya que saben que sufrirán sus consecuencias más que Estados Unidos. No tienen control sobre las decisiones de la Casa Blanca y no quieren que la situación se descontrole.
Escenario preocupante
Marco Rubio ha advertido que la guerra podría durar semanas. Trump exige la “rendición incondicional” de los líderes iraníes, al tiempo que alardea de querer elegir al próximo líder supremo de Irán. Washington ha animado a los líderes kurdos iraníes a enfrentarse al Gobierno de Teherán, lo que aumenta el riesgo de una guerra civil.
Evitar el éxodo
Friedrich Merz ha expresado su preocupación por la integridad de Irán como Estado, temiendo un éxodo masivo similar al ocurrido en Siria, pero a una escala mucho mayor debido a la población iraní. Los líderes europeos no quieren pagar las consecuencias de las acciones de Trump mientras éste busca derrocar a otro gobierno.













