MUJERES PIONERAS EN SECTORES TRADICIONALMENTE MASCULINOS

MUJERES PIONERAS EN SECTORES TRADICIONALMENTE MASCULINOS
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

MUJERES PIONERAS EN SECTORES TRADICIONALMENTE MASCULINOS

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Con motivo del 8M, Día Internacional de la Mujer, dos mujeres comparten sus experiencias en trabajos históricamente dominados por hombres. Alejandra Castelo, de 52 años, es conductora de autobús, mientras que María José Rodríguez, ahora en jubilación parcial, fue técnica de ambulancia del 061 durante 26 años. Ambas han enfrentado prejuicios y desafíos por el simple hecho de ser mujeres en sus respectivos campos.

Alejandra Castelo: Al volante de un autobús rompiendo estereotipos

Alejandra Castelo lleva seis años conduciendo autobuses para Alsa. Su trayectoria profesional siempre ha estado vinculada a sectores tradicionalmente masculinos, como la paquetería.

La oportunidad de conducir autobuses surgió gracias a una compañera. “Al principio me negaba porque, aunque tenía los carnés, no tenía ni idea de conducir un autobús y fueron ellas las que me incentivaron”, explica.

El inicio no fue fácil. “Adelgacé siete kilos el primer año por los nervios de llevar el autobús, lo pasé mal”, confiesa. A pesar de tener formación en el área sanitaria, Alejandra ha encontrado su vocación en la conducción.

“De todo lo que he hecho, y he hecho muchas cosas, el trabajo que más me gusta a día de hoy, de los que he experimentado, es este. Me encanta”, asegura. “Es el trabajo de mi vida”.

A lo largo de estos seis años, Alejandra ha recibido principalmente comentarios positivos. “Muchísimas veces, pero en plan bien.

Me dicen: ‘Es increíble que tengas la decisión de conducir un bus, ole, ole’. Es como si me alabaran y a mí de verdad que me gratifica”, cuenta, y relaciona su pasión con recuerdos de infancia junto a su abuelo y su camión.

María José Rodríguez: Abriendo camino en el 061

María José Rodríguez fue una de las primeras mujeres en trabajar en el 061 de Carballo. Actualmente se encuentra en periodo de jubilación parcial, tras 26 años de experiencia en la ambulancia. Ingresó en un momento en el que se necesitaba personal, pero los criterios de selección pronto cambiaron.

“Aunque se presentasen mujeres, siempre escogían a los hombres”, recuerda. Las razones eran diversas: “Había como cierto reparo en que las mujeres hiciésemos guardias de noche” o el temor a que quedasen embarazadas. La situación no cambió hasta que la formación se reguló y “el 80 % de las matriculadas en formación profesional son mujeres”.

Falta de adaptación y comentarios sexistas

La falta de adaptación era evidente en sus inicios. “Por supuesto, no teníamos ni vestuarios para nosotras ni aseos para nosotras ni uniformes de mujeres, era todo pensado para ellos”, explica.

“Nosotras éramos un poco un pequeño quebradero de cabeza al principio”.

A estos obstáculos se sumaban comentarios diarios cargados de sexismo. ““¿Cómo es que tu marido te deja trabajar de noche?”, “Mira qué bien, con una mujer aquí qué limpia va a estar la ambulancia” o “a mí me parece muy bien que vengáis a trabajar las mujeres mientras no nos quitéis el trabajo a los hombres”” son algunas de las frases que escuchó. Incluso recuerda gestos de sorpresa al verla maniobrar: “Hombre, espera que te ayudo aquí a maniobrar, que tú a lo mejor no sabes”. Aunque percibe que las cosas han cambiado, María José concluye que sigue siendo muy necesaria la celebración del 8M.